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Crónicas Nikkei 8 — Héroes Nikkei: Pioneros, Modelos a Seguir e Inspiraciones

Miyoko Fujisaka, 95 años – nuestra heroína

Miyoko Fujisaka nació en Osaka el día 24 de septiembre de 1924. Tercera hija de Sadakichi y Kuri Kawauchi, vino con su familia a Brasil en el barco La Plata Maru, que llegó al puerto de Santos el día 9 de enero de 1933.

La familia fue enviada a trabajar en la siembra y cosecha de café y algodón en un campo en el noroeste del estado de San Pablo.

Mientras sus padres y sus dos hermanos trabajaban en la plantación, la joven Miyoko se quedaba en la casa cuidando a su hermana pequeña y haciendo las tareas domésticas.

En 1941, a raíz del fallecimiento de su esposo, la madre de Miyoko se mudó con sus hijos a la capital de San Pablo.

Miyoko asistió a la escuela primaria en la escuela estatal Campos Sales, en el barrio de Liberdade, luego concurrió a la escuela para señoritas de la profesora Michie Akama, donde tomó clases de Arte Culinario, Corte y Confección, Lenguas Japonesa y Portuguesa y participó en actividades artístico-culturales tales como música, pintura, tanka (poesía), ikebana, origami. Para la época, asistir a esa escuela era un sueño y un privilegio para pocas jóvenes.

Graduación en la Escuela de Señoritas

Se casó a los veintidós años de edad con Masaru Fujisaka y tuvo cuatro hijos: Luiz Takayasu (1946), Amália Masami (1948), Noemia Kiyomi (1950) e Iraci Megumi (1952).

Casamiento de Miyoko y Masaru

Masaru era propietario de un almacén de huevos en la calle Carlos de Souza Nazareth, barrio del Mercado. Viajaba en camión buscando cajas de huevos en las granjas del interior del estado de San Pablo.

Cuando la hija menor tenía un año y ocho meses, Masaru falleció a la temprana edad de treinta y siete años y Miyoko, viuda a los veintinueve años, decidió abrir una pensión para su sustento y el de sus cuatro hijos pequeños.

Gracias a la ayuda en dinero (kooden) de amigos y familiares, Miyoko compró una olla a presión grande, ollas, platos, cubiertos y vasos para montar la pensión.

En aquella época, la mayoría de los Nikkei vivía en el interior y quienes querían estudiar iban a la Capital, por lo que comenzó recibiendo ocho pensionistas que asistían a la universidad y les ofrecía viandas para su almuerzo y cena.

La comida casera de la pensión de Miyoko atendía tanto el gusto brasileño como el japonés y pronto se hizo conocida en el vecindario y los comerciantes locales le requirieron y Miyoko comenzó a servir almuerzos aparte. La propaganda boca a boca hizo que el movimiento aumentara gradualmente debido al bajo precio y a la alta calidad de las comidas.

Miyoko fue pionera en servir almuerzo y cena con el sistema de autoservicio, que contaba con shirogohan y aburagohan, frijoles, missoshiru, tsukemono, dos tipos de ensalada, verduras salteadas, hortalizas, jugo rico en vitamina K y postre a gusto.

Trabajaba duro, se despertaba todos los días a las cinco de la mañana, preparaba el desayuno para los huéspedes, una merienda o vianda para los que estaban fuera todo el día y salía a comprar frutas, verduras y hortalizas en el Mercado Municipal de la calle Cantareira y regresaba para preparar el almuerzo, que comenzaba a servir a las once. Por la tarde, iba a comprar a la cooperativa de alimentos no perecederos en los almacenes de la Zona Cerealista y, al llegar a casa, lavaba la ropa de cama, mesa y baño. A partir de las cinco de la tarde, comenzaba los preparativos para la cena, que se servía a las siete. Después de acomodar todo luego de la cena, planchaba ropa, hacía servicios de corte y confección y elegía arroz y frijoles para el día siguiente. Siempre se iba a dormir después de las once de la noche.

Amigas de Miyoko

Los domingos sólo servía el almuerzo para tener la tarde libre para visitar a familiares, ver películas japonesas en el Cine Niterói, Cine Joia, Cine Tokyo, Cine Nippon.

En la playa

Al menos una vez al año, iba a Praia Grande y llevaba a la familia y a los huéspedes, para lo cual alquilaba un ómnibus que salía a las seis de la mañana. Llevaba “bento” y no podía faltar “oniguiri”, tsukemono, empanados, huevos cocidos, omelete, etc.

A lo largo de los treinta años de actividad, vivieron en la pensión jóvenes que hicieron cursos de corte y confección, cursos de peluquería; jóvenes que asistieron a la escuela secundaria y/ o universidad. De allí, salieron jóvenes graduados en Medicina, Odontología, Ingeniería, Derecho, Economía, Administración, etc.

Miyoko cuidaba a todos los huéspedes como si fueran sus hijos y la trataban de “tía” (oba-san), con mucho respeto y cariño. Estaba muy agradecida a los familiares que le confiaban a su hijo o hija para que viviera en su pensión y mantenía una relación amistosa con todos. Gracias a esto, pudo criar a los cuatro hijos sola pues, a pesar de haber tenido algunas propuestas de matrimonio, decidió continuar viuda.

En la década de 1960, las jóvenes provenientes del interior de San Pablo ya no estaban tan interesadas en los cursos de corte y confección, sino que preferían estudiar para peluqueras y manicuras. Entonces, Miyoko abrió un salón de belleza y comenzó a administrar, además de la pensión, también el salón.

Peluqueras

Tuvo tres nietos (Newton Kenji, Daniel Kiyoshi, Rui Seiji) y una nieta (Elaine Mitiko), pero no cuidó a ninguno de ellos, como siempre decía: “Prefiero cocinar para treinta personas todos los días que cuidar a un niño”. Desde el nacimiento de su primer nieto (1976), era ella quien iba a visitar a sus nietos a la casa de sus hijos o a la casa de los otros abuelos los fines de semana, mostrándose una abuela “diferente”. Trabajaba tanto durante la semana que llamaba a sus hijos por teléfono los fines de semana para avisarles a dónde iba a pasear.

Miyoko se jubiló a la edad de sesenta años y, durante los últimos cinco años en los que administró la pensión, gradualmente fue disminuyendo el trabajo, primero dejó de servir el almuerzo los domingos, luego las comidas los sábados y, por último, servía solamente el almuerzo de lunes a viernes.

Fue sólo a partir de 1985 que comenzó a asistir al kenjinkai, para tomar clases de odori (danza japonesa) y ayudar a preparar “Tyampon Ryori”, servido en los eventos de la asociación. Como siempre le había gustado cocinar, era rápida para lavar, limpiar, pelar, cortar verduras, pescados y mariscos.

Con las hijas

Aprendió a nadar a los sesenta y cuatro años y, después de los setenta, comenzó a concurrir a la piscina de la ACM de la Consolação, donde practicó natación hasta 2006.

En la ACM

En 1988, volvió a Japón de paseo con su hija Noemia y visitó la casa de sus primos. En dicha ocasión, también viajó a Los Ángeles, Hawai y Hong Kong.

Miyoko e hija

Después del fallecimiento de su hija Noemia, de cáncer de pulmón, en 2007, Miyoko comenzó a tener problemas de comportamiento, lo que llevó a sus hijos a someterla a varios exámenes médicos durante cinco años. Sin poder tener control sobre su seguridad y salud, no podía cocinar, ya que a veces olvidaba el gas de la cocina encendido, usaba sal y shoyu en exceso, sin noción de la cantidad utilizada y, cuando salía, se perdía en las calles, sin saber cómo regresar a casa.

En 2012, su hijo Luiz llevó a Miyoko a vivir con él. Fue entonces cuando hacía Radio Taissô todas las mañanas, participaba del Niji no Kai el tercer miércoles de cada mes, un evento de la Iglesia Holiness do Bosque.

Excursión

El cumpleaños de ochenta y ocho años en 2012 se celebró con una gran fiesta ya que Miyoko siempre quiso mantener la tradición japonesa.

Con hijos y nietos

Desde 2013 vive en la residencia de descanso Recanto dos Guerreiros, donde tiene asistencia las veinticuatro horas, seis comidas diarias, fisioterapeuta semanal, médica geriatra quincenal, en un ambiente alegre y acogedor.

En la residencia de descanso

Hoy, en vísperas de cumplir noventa y cinco años de edad, está físicamente bien a pesar de la demencia senil.

Éste es un simple homenaje a nuestra mayor heroína, que es nuestra madre. Su manera alegre de hablar, cantar, jugar, leer, escribir, comer, permanecerá por siempre en nuestros corazones.

Con amor y gratitud de sus hijos Luiz, Amália e Iraci.

En la residencia de descanso

 

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Nuestro Comité Editorial seleccionó este artículo como una de sus historias favoritas de serie Héroes Nikkei: Pioneros, Modelos a Seguir e Inspiraciones. Aquí está el comentario.

Comentario de Andre Kondo:

Por lo general, la definición de héroe se atribuye a personajes de ficción, algunos dotados de superpoderes, o a una persona que salva a otra en peligro. Las tres historias enviadas en portugués no siguen dichos estereotipos, sino que se enfocan en las vidas de personas aparentemente comunes. Sin embargo, precisamente debido a ello, los textos resultan interesantes, por mostrar que solo el vivir con dignidad ya puede ser considerado como un acto heroico.

Cada texto posee su propia cualidad, pero el elegido de esta edición es de Iraci Megumi Nagoshi, que cuenta la historia de la vida de Miyoko Fujisaka. El texto biográfico se basa en una línea de tiempo bien construida, que podría ampliarse a un libro completo, considerando que, en líneas generales, el material es enriquecedor e interesante. Iraci no usó malabares líricos con palabras, sino que presentó un texto objetivo. Aún así, la historia es conmovedora, precisamente por presentar la vida de Miyoko en la forma más natural posible, con la emoción puesta en la vida diaria de esta mujer.

Además, en esta historia, las dificultades típicas de las narrativas heroicas no están específicamente relacionadas con los isseis, sino también con los inmigrantes de otras nacionalidades, despertando empatía universal durante la lectura. Siendo joven, Miyoko enviudó, con cuatro hijos para criar. A partir de este punto, acompañamos la fortaleza de esta joven madre, que sigue existiendo con inspiradora determinación. Cabe notar que en una época en donde ser mujer suponía mayores dificultades que ahora, superar todo eso, le da derecho a la Sra. Fujisaka a ser considerada una verdadera heroína.

 

© 2019 Iraci Megumi Nagoshi

12 Estrellas

La Favorita de Nima-kai

Cada artículo enviado a esta serie estuvo disponible para ser elegido como los favoritos de nuestros lectores y de los Comités Editoriales. ¡Gracias a todos los que votaron!

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Sobre esta serie

La palabra “héroe” puede significar diferentes cosas para diferentes personas. Para esta serie, hemos explorado la idea de lo que es un héroe nikkei y de lo que esto significa para diversas personas. ¿Quién es tu héroe? ¿Cuál es su historia? y ¿de qué manera ha influido en tu identidad nikkei o tu conexión con tu herencia nikkei?

Les pedimos historias desde mayo hasta septiembre de 2019, y la votación concluyó el 12 de noviembre de 2019. Todas las 32 historias (16 en inglés, 2 en japonés, 11 en español y 3 en portugués) que recibimos desde Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Japón, los Estados Unidos, México y Perú.

Aquí están las historias favoritas seleccionadas por nuestro comité editorial y la comunidad Nima-kai. 


Las elegidas del Comité Editorial:

La elegida por Nima-Kai:

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