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¿Es o no una ventaja ser Nikkei?

La situación de la inmigración japonesa de la post segunda guerra mundial

Muchos fueron las dificultades, los sufrimientos y los vejámenes que habían tenido que pasar los inmigrantes japoneses del continente americano como consecuencia del ingreso del Japón en la Segunda Guerra Mundial, con el ataque en Pearl Harbour perpetrado el 7 de diciembre de 1941. Sin embargo, debido al espacio que me concede me quiero referir solamente, el resultado del episodio bélico de los países de la América Latina donde existen las inmigraciones japonesas. Cada uno de estos países había reaccionado en forma diferente pero hubo un denominador común en el que todos se acordaron en solidarizar a favor de los Estados Unidos de Norteamérica

Esta adhesión repercutió a los inmigrantes japoneses. De entre los 13 países de América Latina, los japoneses deportados, según Sakuda sumaban 2.118, de los cuales 1.771 eran del Perú. Los otros países fueron de Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Guatemala, Chile que sufrieron arrestos locales y canjes establecido por los Estados Unidos. Los países que no se involucraron en estos temas fueron Brasil, Argentina, Paraguay y Mexico y respetaron la dignidad de estos ciudadanos, aun cuando ejercía sobre ellos un control estricto sobre sus actividades.

Teniendo en cuenta, la postura de cada país y su relacionamiento con Japón, es importante ubicarse en el aspecto situacional y la receptividad de los inmigrantes japoneses de la post Segunda Guerra Mundial (2da.GM). El Japón de entonces, urgía la necesidad de una inminente emigración de sus ciudadanos por la pobreza, la vuelta de los japoneses de las tierras como la de Manchuria, Micronesia, Filipinas y otras islas que han sido confiscados por los ganadores y junto con los ex combatientes se sumaban alrededor de 6,2 millones de japoneses, era urgente la necesidad de una reubicación y concederles un lugar apropiado para estos (Kikumura 2002).

La emigración de los japoneses se hacía muy necesaria. Al término de la Segunda Guerra Mundial, algunos países de la América Latina decidieron apoyar al Japón como ocurrió con Perú, Paraguay y otros países para que Japón fuera admitido como Estado miembro de la Organización de las Naciones Unidas. No obstante, a pesar de esta solidaridad, fueron pocos los países que permitieron la inmigración japonesa de la post guerra. Los países que asintieron su admisión fueron Bolivia, Paraguay y un poco mas tarde República Dominicana. Con el tiempo, otros países accedieron la inmigración de los japoneses. De esta manera; según datos proporcionados por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, JICA, en el Brasil registra un número de 71.373 personas, Paraguay con 9.657, Bolivia con 6.357, Perú 2.615, República Dominicana 1.390, Argentina 1206, México 671 y Chile 14

Varios de ellos fueron catalogados como kimin los que fueron prácticamente deportados del Japón y considerados gentes a quienes el gobierno del Japón no podía prestar su apoyo y que emigraron a la América Latina. La denominación kimin tiene varias connotaciones, según averiguaciones hechas en distintos ámbitos; por un lado se trata de emigrantes abandonados a su suerte como el caso de Rca Dominicana que motivó muchos problemas posteriores; por otra parte define como ciudadanos innecesarios y suterareta hito del Japón.

La definición de kimin, según los comentarios de los propios japoneses radicados en Japón con respecto a los que vinieron a la América Latina, era y sigue siendo del segundo tipo. Lo que me pareció indignante, porque pienso que los inmigrantes no se merecen esa definición marginal; Tomando el caso de la Rca Dominicana que había levantado tanta polémica, sucedió durante el gobierno del General Trujillo que ofreció condiciones favorables a la inmigración japonesa (1956-1959) con la distribución de las tierras, sustento gratuito durante seis meses y la política del desarrollo agrícola. Sin embargo, esto no sucedió debido a que la Organización de los Estados Americanos no apoyó sus planes de gobierno sustentado por la política dictatorial y, luego la posterior caída de Trujillo, lo cual terminó en un desastre (Kasamatsu 2005), además, Japón había permitido su salida, sin la debida protección y apoyo de una entidad local japonesa y había liberado a su suerte. Aún cuando, al enterarse de la situación, el gobierno del Japón, intervino para resolver la suerte de estos inmigrantes, a los cuales se les dio tres opciones según los relatos de Seiki Uehara (JICA) que era regresar al país, trasladar a otros países o, permanecer en la Rca Dominicana. El gobierno del Japón ha decidido abonar a cada ciudadano o sus descendientes (1 por familia) la debida indemnización por esta causa, que tiene vigencia hasta el 31 de enero del 2008.

Como se sabe, los inmigrantes japoneses hacia la América Latina, salieron del país debido a circunstancias antedichas por las que Japón estuvo atravesando después de la 2da.GM. Estos emigrantes juntos con los inmigrantes y descendientes de la época anterior a la guerra quienes tuvieron también muchas dificultades y problemas similares en su nuevo asentamientos, se pueden observar en ambos casos, el comportamiento correcto como buenos ciudadanos de origen japonés y jamás como tales habían involucrados en actos ilícitos, ni metidos en problemas que menoscabe la dignidad humana como nihonjin. Según la estadística el índice de criminalidad, ilícito y el comportamiento incorrecto es la mas baja entre todas las etnias y, es además casi nula. Los japoneses y Nikkei son ejemplos de trabajo y corrección y, ellos han sido y siguen siendo la proyección del Japón en estas tierras y se merecen una consideración y reconocimiento especial y no ser catalogados despectivamente como kimin.

En lo referente a Paraguay como uno de los primeros países en aceptar la inmigración japonesa, era que, el Gobierno del Presidente Gral Higinio Morínigo solidarizó con todos los países devastados por la 2da.GM y abrió las puertas de la república a todo tipo de inmigrantes y para ello habilitó las fértiles tierras del sur paraguayo, en el Departamento de Itapua y, había destinado para la inmigración internacional. Desde el año 1954 ingresaron al país grupos masivos de inmigrantes japoneses que llegaban una tras otra era ardua la labor de la Nippo Paraguaya de Colonización SRL (NPC), entidad receptora de inmigrantes japoneses, que necesariamente tenía que estar manejada por japoneses o una compañía japonesa. La mencionada colonizadora estuvo presidida por Hisakazu Kasamatsu por su anterior experiencia en la colonización de La Colmena. Recordaba él que era como una labor de voluntariado y, que ha desempeñado lo humanamente posible con mucha dedicación y esfuerzo necesario con Tanji Ishibashi y su hijo Jorge en la atención de los recién llegados. Por falta de apoyo del gobierno japonés como corrobora Yasuo Wakatsuki, tenía que aportar para los gastos del asentamiento, sin embargo, Hisakazu se mantenía optimista y se observó en él, el entusiasmo y la alegría de recibir en estas tierras a los japoneses de la post guerra, (Wakatsuki 2001) priorizando el sentimiento humanitario para acomodarlos y dedicarles el mayor tiempo posible para asistirles en estas lejanas tierras.

Como una muestra de su buena voluntad, Hisakazu, en vez de volver a su hogar, había escogido pasar un año nuevo con los inmigrantes que apenas tenían que comer; en medio de tantas dificultades de asentamiento y pobreza y, quiso solidarizar con ellos para alentarlos y darles esperanzas por ser el primer año nuevo en Paraguay

En el año 1957 se abre la Legación el Japón en el Paraguay con la llegada del Ministro Plenipotenciario Otoshiro Kuroda, así mismo la instalación de la Compañía Pro Fomento de Inmigración Japonesa, Kaikyoren para la atención a los inmigrantes en la formalización de las colonias agrícolas o Ijuuchi. En el año 1959 se firmó el Acuerdo de Inmigración entre los Gobiernos de Paraguay y Japón en el cual establecía que Paraguay recibiría a 85.000 japoneses en el lapso de 30 años.

La política del Gobierno paraguayo de Stroessner de fomentar la inmigración de japoneses para el desarrollo sobre todo la agrícola del país, fue una visión muy acertada. Al amparo de este acuerdo se fueron formando las sucesivas colonias en las distintas zonas del Paraguay, preferentemente en la zona Sur -este de la República, debido a la riqueza del suelo y su ubicación estratégica cercana a las fronteras de Brasil y la Argentina. Estos se dedicaron al desarrollo sobre todo en la agricultura, horticultura y fruticultura y con el apoyo sostenido del gobierno japonés luego de la creación de Ijuu Jigyodan (Servicio de Corporación Emigratoria el Japón) en 1963 y la JICA creada en 1974. Estas colonias son consideradas como modelos de productividad, excelencia en calidad y rendimiento y fueron ellos los que abrieron las puertas al mercado internacional en la exportación de la soja paraguaya. Estas consideraciones sobre las capacidades de la inmigración japonesa son muy similares con los inmigrantes de la post guerra en Bolivia

Para concluir, el caso paraguayo fue muy favorable y especial, desde sus inicios hubo voluntad política del gobierno paraguayo con acuerdos de ambos países; en cuanto a la organización y planeamiento adecuado de las compañías receptoras de inmigración japonesa estuvo siempre reconocido por la legislación paraguaya. Más tarde las compañías de emigración del Gobierno japonés han enviado sus representantes y había respetado y desarrollado sobre la experiencia de NPC y de la colonización en La Colmena (1936- 41) que ya se había cimentados la base sólida de la inmigración japonesa en el Paraguay

Con respecto a kimin, ¿quién recuerda que algún día fue kimin? ¿O acaso ellos sabían que son considerados como misuterata hito? Lo importante es apreciar el esfuerzo que pusieron los inmigrantes, sobre todo en la América Latina y que dieron sus frutos. Ellos supieron superar las dificultades y el dolor y, apuntalaron al éxito y al logro de la confiabilidad y la calidad en el continente americano. Es un equivoco que los japoneses del Japón sigan catalogando a ellos, todavía, en este siglo XXI, como kimin.

Bibliografia

Kasamatsu, Emi. La presencia japonesa en el Paraguay. Biblioteca de Estudios Paraguayos, Universidad Católica, Asunción 1997.

------------------- Historia de la Asociación Panamericana Nikkei, Presencia e inmigración japonesa en las Americas. Edit Servilibro, Asunción 2005.

Kikumura-Yano, Akemi ed. Encyclopedia of Japanese Descendants in the Americas: An Illustrated History of Nikkei. Walnut Creek, CA, AltaMira Press, 2002.

Sakuda, Alejandro. El futuro era el Perú. ESICOS , Lima 1999.

Wakatsuki, Yasuo. Gaimusho ga keshita nihonjin. Diario Mainichi, Tokyo 2001.

© 2007 Emi Kasamatsu

このシリーズについて

Emi Kamatsu hace un desarrollo histórico del Paraguay desde los primeros inmigrantes hasta la actualidad. Indaga en las barreras de los países receptores de inmigración japonesa: económica, política, cultural. La herencia organizacional, moral y ética de la era Meiji, la expulsión postguerra de los kimines , su gran aporte al desarrollo cooperativo y asociativo a pesar de la segregación. Finalmente, el cambio generacional y contextual.