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Crónicas Nikkei #6: ¡Itadakimasu 2! Otros sabores de la cultura nikkei

Vuelta de la feijoada en un Kenjinkai

Sr. OKA ante la enorme olla de feijoada (26 de junio de 2005, en el Okayama Kenjin Kaikan).

En junio de 2005, el Presidente de Okayama Kenjinkai de Brasil, Makoto OKA (en ese entonces, 66 años) dijo muy feliz y con un gesto de alivio: “Por fin, después de 3 años hemos podido saborearlo de nuevo”. Es lo que expresó en frente de un plato de feijoada que es el plato nacional que representa el Brasil.

Y esto viene a que OKA había sufrido una quemadura total de su cuerpo por una feijoada que estaba cocinando en una olla grande en la sede del Kenjinkai. La olla se volcó por un descuido y por la gravedad de las lesiones podría haber muerto.

Este plato típico de Brasil es un guisado de frijoles negros donde se cocinan carne desecada de cerdo y orejas de vaca, entre algunos de los ingredientes. La cocción es lenta y por ende la grasa de la carne se hace gelatinosa y los frijoles negros se hacen tan tiernos que el guisado se torna espeso. Se sirve con faroja (harina de mandioca o yuca) y arroz blanco. Es un plato bien potente.

Los japoneses que llegan por primera vez a Brasil confunden al comienzo con el postre de judías cocidas llamado “zenzai”. Pero, cuando prueban el primer bocado se dan cuenta que es salado y no dulce.

De todos modos, la feijoada de Okayama Kenjinkai de Brasil tiene la particularidad de “hervir primero un poco para sacar la grasa y sin que sea muy salado se cocina muy lentamente para que el guisado tenga buen sabor”. Dicen que así gustan más los japoneses.

* * * * *

El hecho ocurrió tres años atrás, el día 8 de junio de 2002, a eso de las 18:30 horas. En el Kaikan de Okayama Kenjinkai estaban preparando este plato para el “Feijoada Kai” del día siguiente, un evento que ya era tradición para los paisanos y amigos de la asociación. Las señoras del Fujimbu habían preparado todos los ingredientes y para tomarse un descanso estaban en el 2º piso del edificio.

En la cocina de la planta baja estaba solo OKA cuidando el fuego. Mientras miraba la hornillo sin pensar en nada pudo ver que el estabilizador de la lámpara fluorescente del fondo estaba averiada y que por eso la luz no se prendía. Se levantó y se paró sobre un banquito para arreglarlo.

Para cambiar el estabilizador era necesario cortar el cable pero justo ese día no encontraba la pinza que siempre estaba por ahí. Desde el banquillo podía ver desde arriba la enorme olla. Se dijo así mismo: “Si lo estiro con fuerza, se cortará”. Y forcejeó el cable.

En ese momento hizo un ruido muy fuerte de un metal que se cae. Era la gran olla donde se estaba cocinando la feijoada pero OKA también cae dentro de la misma con el estabilizador en mano.

Ante ese ruido una de las señoras gritó de pánico y de inmediato OKA fue llevado al hospital. Finalizado el diagnóstico el médico dijo a la familia muy serenamente: “Lamentablemente, son muy poca las posibilidades de que sobreviva”. Fue prácticamente un ultimatum de que nada se podía hacer.

El estado de la quemadura era sumamente grave y había afectado muy seriamente al 40% de la piel de todo el cuerpo. Prácticamente, todo su cuerpo estaba cubierto de gasa y apenas se podía apreciar la cara. No podía moverse de la cama del hospital.

OKA mismo dice, ya recuperado, que la cara se le había hinchado más que una pelota de fútbol. Cuenta de la siguiente manera: “Cuando me vino a visitar mi suegra ello no me pudo reconocer y se fue a buscarme a la otra habitación”. Han pasado 3 años de aquel accidente y hoy uno lo puede contar con humor, pero en ese momento fue una verdadera tragedia para OKA.

Mientras estuvo internado le cambiaron la gasa todos los días y esa tarea implicaba casi 4 horas de sufrimiento. “Por cada cambio de gasa se me desprendía la piel y sangraba. El dolor que sentía era indescriptible. Solo lo puede comprender el que ha pasado algo así”, recuerda OKA. Llegó un momento en que los calmantes ya no le hacían efecto por lo que tuvo que inyectarle morfina hasta el límite de lo posible.

Sin embargo, al mes logró - casi milagrosamente - ser dado de alta. El médico quedó muy asombrado de la rápida recuperación. Su esposa Mieko (en aquel entonces con 52 años, también oriunda de la Prefectura de Okayama) recuerda que ese accidente causó muchas preocupaciones a todos los paisanos y amistades y cuando dijeron que el diagnóstico era reservado algunos familiares viajaron desde Japón para ir a verlo pensando que podría ser la última vez.

Esta actividad que hacía el Grupo Feijoada de la Okayama Kenjinkai ya era tradición porque tenía más de 10 años ofreciendo la comida nacional del Brasil. Además de la camaradería les permitía generar ingresos para la asociación. Sin embargo, después del accidente ninguno de los miembros del Kenjinkai pronunciaba siquiera las dos sílabas de la palabra feijoada. Todos estaban preocupados y acobardados por cualquier cosa que pudiera suceder y que se produzca un nuevo accidente. Estaban temorosos de retomar la iniciativa.

Pasaron 3 años y todo parecía que nadie se animaba siquiera mencionar el tema, pero a principios del 2005 el mismo OKA los motivó a retomar la actividad del Grupo Feijoada. Les dijo: “Es necesario reactivar estas actividades y si prestamos la debida atención podemos evitar estos accidentes. Volvamos ha preparar la feijoada para recaudar fondos y reunir a la gente”.

Desde luego, hubo voces que se opusieron porque consideraban que tampoco era algo muy necesario; sin embargo, OKA mismo como Presidente de la Asociación tomó nuevamente la iniciativa. Por dentro, tenía sus temores. En abril de 2005 había tenido otra operación más de queloide del vientre y el médico le había dicho que si era una sola vez al mes podía comer carne, sea de cerdo o de vaca. Recuerda: “Creo que fue el momento oportuno para retomar las actividades del grupo, pues hasta el médico me lo autorizó (dice sonriente)”.

Y el 26 de junio de 2005, ya a eso de las 14 horas, las 300 porciones de feijoada que habían preparado como antes se vendieron por completo. Fue un clamor de alegría para OKA y para los asociados del Kenjinkai. Un periodista le preguntó: “¿Cómo estuvo después de 3 años? Entonces OKA con una sonrisa le contestó muy amablemente: “Las señoras del Fujimbu lo han preparado con mucho esmero y cariño, por eso es algo muy especial. Estuvo muy sabroso”.

Con eso pudo romper sus temores y esa fuerza e ímpetu es lo que le permitió continuar con esta actividad. Se sentía aliviado porque todo se había vendido y agregó: “Con esta prueba creo que los socios y las señoras han podido sentir que se puede”.

La vuelta del Grupo Feijoada dentro del Kenjinkai ahora tiene un significado mayor.

Es indiscutible que el mismo OKA, como Presidente de la Asociación, ha podido superar un trauma psicológico muy grande y además se sintió muy feliz porque pudo convencer a los demás directivos en retomar esta actividad tradicional del Kenjinkai. Para finalizar dice: “Para reactivar las actividades del Kenjinkai era necesario que yo mismo asumiera la iniciativa, por eso hemos cambiado el nombre del Grupo a “Momotaro Feijoada” para dar un mayor impulso”. Un nuevo desafío había comenzado.

* * * * *

OKA llegó a Brasil en 1958 como Practicante de 1º Promoción para trabajar en el establecimiento agrícola Tozan Nojo. Finalizado el período de capacitación trabajó unos años en la misma hacienda. Luego, se independizó y formó una empresa propia de arreglo y venta de maquinarias agrícolas. Durante los 10 años que estuvo como Presidente de la Okayama Kenjinkai prestó mucha atención en los becarios nikkei que fueron a Okayama a estudiar. Luego, como Presidente Honorario, también siguió apoyando con mucha dedicación las actividades de la Asociación.

El 26 de mayo de 2015 falleció a los 76 años de edad en un hospital de la Ciudad de Sao Paulo a causa de la enfermedad de Parkinson y otras dolencias.

Actualmente, los miembros del Grupo MOMOTARO FEIJOADA continúan con su tradicional actividad.

 

© 2017 Fukasawa Masayuki

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Sobre esta serie

¿Cómo expresa tu identidad la comida que consumes? ¿Cómo la comida te ayuda a conectar a tu comunidad y a reunir a la gente? ¿Qué tipos de recetas han ido pasando de generación en generación en tu familia? ¡Itadakimasu 2!: Otros Sabores de la Cultura Nikkei replanteó el papel de la comida en la cultura nikkei.

En esta serie, le pedimos a nuestros Nima-kai votar por sus historias favoritas y a nuestro Comité Editorial elegir sus favoritas. En total, cuatro historias favoritas fueron elegidas.

Aquí estás las historias favoritas elegidas.

  Editorial Committee’s Selections:

  La elegida por Nima-Kai:

Para saber más sobre este proyecto de escritura >>


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