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Ciudadanos de origen japonés en el Perú durante la Segunda Guerra Mundial: una revisión de los debates actuales - Parte 1

Si existe algo más fascinante que la historia de un grupo único o una nación, es la historia en donde las unidades, ya sean muy similares o diferentes, se logran fusionar sentando un precedente común; como es el caso del episodio de las deportaciones de ciudadanos de origen japonés, residentes en el Perú, a los campos de reubicación en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.1

Relaciones previas

La historia que compartimos Perú, Japón y Estados Unidos es de una extensión que alcanza largos años y también diversos aspectos, sin embargo estas relaciones han sido preferentemente bilaterales.

Estados Unidos y Perú comparten, desde los años de Leguía, un acercamiento mucho más evidente política y económicamente; proximidad que no ha dejado de tener vigencia en la actualidad y que en muchos períodos ha tenido influencia clave en la modernización, crisis, beneficio económico o decisiones políticas del Perú.

Por otro lado, Japón y Perú comparten una historia más cercana, pues los procesos migratorios que se iniciaron en el siglo XIX llevaron a muchos habitantes del imperio a ser parte de la mano de obra que las haciendas peruanas requerían para sacar adelante la producción agrícola. Este proceso, como lo ha visto extensamente la historiografía nikkei2 (??)3, se inició con los trabajadores de hacienda y fue derivando en oficios artesanales, comerciales y urbanos; hasta que la inmigración se asentó por el tiempo y por circunstancias históricas, convirtiéndose la colectividad nikkei en un rostro más que compone la cultura y la sociedad peruana.

No es menos fascinante la historia que comparten Japón y Estados Unidos, pues a partir de la apertura del sakoku (??), al encontrarse el comodoro estadounidense Matthew Perry en Yokohama hacia 1854; Japón inició un proceso de cambio que lo colocaría poco tiempo después entre las primeras potencias mundiales y a sus habitantes en ciudadanos ávidos de comprender y aprender de occidente. Es precisamente a partir de la Restauración Meiji que Japón emprenderá una política de cambios que estuvieran acordes al fenómeno global de dominación, expansión; proceso que culminará con su participación en la Segunda Guerra Mundial.

Es precisamente en ese momento de la historia en que los tres países en cuestión comparten un episodio sobre el que es importante y saludable reflexionar, pues resulta parte de la historia política de los países implicados, así como de la economía, pero sobre todo de la memoria vivida por la sociedad.

Primeros pasos

En el año 1981 se formó en Estados Unidos la Comisión de Reubicación durante tiempos de Guerra e Internamiento de Civiles con miras a ofrecer los resultados que toda comisión de la verdad plantea, a saber, el conocimiento de los hechos, el reconocimiento y comprensión del proceso dado y a partir de allí y como se dio en el caso de esta comisión, una disculpa oficial y una reparación civil a los japoneses americanos que fueron internados en los campos de reubicación durante la Segunda Guerra Mundial.4

Esta medida fue paulatina, pues algunos autores señalan5 que ya antes de 1981, tan temprano como 1947, el gobierno estadounidense tenía en su conocimiento el deber de otorgar una reparación civil, cuestión que recién se daría a partir de 1988, tras la aparición del Acta de Libertades Civiles. A partir del año 1995 hasta 1999 se da, canalizado a través del Departamento de Justicia de Estados Unidos, una intensa campaña – convocatoria6, ofreciendo a los más de 4000 japoneses americanos faltantes el pago correspondiente a su reparación civil (20 000 dólares), detallando los esfuerzos del Departamento de Justicia por encontrarlos.

Sin embargo, no es sino hasta el año 1998 en que el gobierno estadounidense extiende las reparaciones más allá del margen de los “japoneses americanos”7, encargándose también de convocar a un grupo que fue importante para dicho gobierno durante la Segunda Guerra Mundial en favor de los canjes de prisioneros de guerra, es decir, los japoneses latinoamericanos8.

La historiografía nikkei valiosamente ha registrado testimonios de exiliados (ya sea que retornaron a Perú o se quedaron en Estados Unidos), pero existe aún un vacío en el análisis del fenómeno en sí. ¿Fue meramente coyuntural? ¿Responde a un carácter xenofóbico de la sociedad peruana de entonces? ¿Era algún tipo de temor infundado? ¿Responde a intereses económicos? ¿Qué estaba en juego con la protección de ciudadanos de origen alemán, italiano o japonés en un contexto americano? Y una pregunta que es necesaria, ¿qué se ha hecho o se puede hacer al respecto?

El Perú de los años 30

Es un hecho innegable que a pesar de la diversidad de la que está compuesta y de su carácter cálido y alegre, ha habido momentos de la historia en el que la sociedad peruana ha sido un tanto arisca con los inmigrantes de procedencia extraña a la europea, que es la cultura con la cual, desde tiempos coloniales, ha estado más compenetrada por razones históricas.

Entre volantes, panfletos y tribunas más sólidas como el diario La Prensa y medidas que partían de los gobiernos de Sánchez Cerro y Benavides9, en los años 30' la comunidad nikkei es punto de ataques que tienen como explicación puntos irracionales, como el ser agentes de enfermedades, el considerarse una raza extraña a la que no debieran abrírsele las puertas con tanta facilidad, el ser “feos soldados del Imperio”, y otras cuestiones que expresan un rechazo a la comunidad, un rechazo que usualmente se conoce como xenofobia.

La xenofobia10, de naturaleza irracional, se alimenta con los temores hacia un grupo humano visto como distinto, extraño, a veces cerrado. Si existe en la realidad un mínimo elemento que logre alimentar los temores, la irracionalidad del rechazo puede tomar forma de acción, que es lo que precisamente ocurrió en dichos años con la comunidad japonesa en Perú.

Algunos autores como Daniel Masterson11 sostienen que antes del ataque japonés a Pearl Harbor cualquier tipo de ataque o actitud que denote contrariedad ante la colectividad nikkei es infundada, ya antes de la abierta participación de Japón en la Segunda Guerra Mundial existieron ataques a la comunidad y para ello existen las fuentes tanto fotográficas como de prensa y por supuesto, quienes lo pueden recordar.

Si bien un sector de la sociedad peruana (seguidores del referido Partido de Sánchez Cerro) antes del estallido de la Guerra ya había demostrado su posición frente a la colectividad japonesa; es importante recordar que no se trataba de una postura unánime.

El sector oficial, es decir, la política de Estado, antes ya había demostrado cierta cautela en cuanto a las libertades que se daba a la comunidad, medidas que hasta cierto punto pueden ser interpretadas como una forma de cuidar los intereses de los ciudadanos peruanos de a pie.

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Museo de la Inmigración Japonesa al Perú “Carlos Chiyoteru Hiraoka”, Asociación Peruano Japonesa

Notas:
1. El artículo presentado está basado en una ponencia dada el 6 de noviembre de 2008 en el XVIII Coloquio Internacional de Estudiantes de Historia de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Mi agradecimiento a los organizadores por permitir y aportar en la discusión del tema en su evento. Igualmente a Iván Hinojosa, quien revisó la primera y segunda versión y con cuyas sugerencias la propuesta se orientó de una forma más precisa. Mi gratitud también a José Ragas por la motivación a seguir con la investigación y por supuesto, sus interesantes aportes y comentarios en el Coloquio y fuera de él; allí donde también parientes y amigos colaboraron en perfilar las inquietudes y contribuyeron con su visión acerca de un tema sobre el que es importante y necesario opinar.

2. Con la llegada del Sakura Maru (???.), los autores dan por iniciado el proceso de inmigración.
Ver: ASOCIACIÓN PERUANO JAPONESA. Centenario de la Inmigración Japonesa al Perú 1899 – 1999. Comisión Conmemorativa del Centenario de la Inmigración Japonesa al Perú. Lima, 2000., FUKUMOTO, Mary. Hacia un nuevo sol. Lima: Asociación Peruano Japonesa del Perú 1997.

MORIMOTO, Amelia. Los japoneses y sus descendientes en el Perú. Lima: Fondo Editorial del Congreso del Perú. 1999, SAKUDA, Alejandro. El futuro era el Perú. Lima: ESICOS 1999. y THORNDIKE, Guillermo. Los imperios del Sol. Lima: BRASA 1996.

3. Los kanjis que componen el término son ?, que significa del sol, o japonés y ?, que significa linaje, genealogía; por lo cual, nikkei adopta el sentido "de origen japonés", que implica a los inmigrantes japoneses (los japoneses de ultramar) y a sus descendientes. Aunque en algunos casos también se extienda la denominación a los simpatizantes de la cultura pero de distinto origen, en el presente texto adoptará la acepción original.

4. BECERRA, Xavier y LUNGREN, Dan. The Original Crystal City.
http://www.aiipowmia.com/inter27/in240207crystalcity.html

5. YOUNG, Michael. "Texas camps were home to Latin American Japanese internees during WWII" en The Dallas Morning News. Texas, 23 mayo 1999.

6. UNITED STATES DEPARTMENT OF JUSTICE. Ten year program to compensate japanese americans interned during World War II closes its doors.
http://www.usdoj.gov/opa/pr/1999/February/059cr.htm

UNITED STATES DEPARTMENT OF JUSTICE. Justice Department seeks help in locating potential japanese-american redress recipients before the program closes in August 1998.
http://www.usdoj.gov/opa/pr/1997/January97/041cr.htm

UNITED STATES DEPARTMENT OF JUSTICE. Justice Department seeks help in locating more than 4000 potential japanese - american redress recipients.
http://www.usdoj.gov/opa/pr/Pre_96/June95/321.txt.html

7. Sobre dicha terminología es importante aclarar que para la prensa e historiografía estadounidense, un japonés americano es un nikkei afincado en Estados Unidos; los demás son “japoneses latinoamericanos”. Aunque no se concuerde con el empleo de dicha terminología, ya que se entiende que americanos somos todos los originarios de América, para efectos de facilitar la lectura del texto, así como las citas a las referencias, se entiende que un “japonés americano” es equivalente a decir japonés estadounidense.

8. UNITED STATES DEPARTMENT OF JUSTICE. Japanese Latin Americans to Receive Compensation for Internment During World War II
http://www.usdoj.gov/opa/pr/1998/June/276.htm.html

9. MORIMOTO, op. cit. pp. 98-100, SAKUDA, op. cit. 211-225. (Sakuda dispone de una importante cantidad de fuentes periodísticas de la época y transcribe notas enteras de los diarios)

10. Entendida como nos indica el Diccionario de la Lengua Española, es decir: Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros.

11. MASTERSON, Daniel. The Japanese in Latin America. Chicago: University of Illinois Press. 2004. p. 154

* Este artículo se publica gracias al convenio entre la Asociación Peruano Japonesa (APJ) y el Proyecto Discover Nikkei. Artículo publicado originalmente en la revista Kaikan Informativo de la APJ, Nº 39, diciembre de 2008.

© 2008 Yukyko Takahashi Martínez

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