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Los nikkei de América Latina y los nikkei latino

Foro de Líderes de Nikkei de la Siguiente Generación: Significado y Efecto

Foto de todos los participantes del FORO.

Desde hace varios años atrás el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón - Gaimusho - viene invitando a líderes níkkei para profundizar las relaciones con las comunidades japonesas de América Latina. En casi todas estas ocasiones la División de América Latina me ha pedido exponer o dirigir las reuniones plenarias. Los invitados visitan a altas personalidades de la política y la burocracia y en ocasiones el mismo Primer Ministro los ha recibido. El gobierno japonés anhela que estos líderes de la siguiente generación sean los íconos para que Japón pueda contar con nexos confiables en toda la región. El fortalecimiento de la red nikkei del exterior es una de las prioridades de Japón.

Y en junio de 2018 llegaron 15 líderes nikkei invitados por Gaimusho1. Además de la agenda oficial participaron en el Foro de Líderes Nikkei de la Siguiente Generación organizado conjuntamente por Gaimusho y JICA, a fin de intercambiar ideas no solo con becarios nikkei de diversos programas sino también con estudiantes y graduados universitarios nikkei que vinieron de chico o nacieron en Japón2. Uno de mis discípulos también se acercó desde Shizuoka para conocer a sus pares de América Latina.

Por la mañana hubo varias conferencias y por la tarde se reunieron en grupos de discusión mixtos donde líderes y estudiantes compartieron sus percepciones en varios idiomas, inglés, portugués, español y en japonés. Tuve el honor de ser el coordinador general de las sesiones por lo que a veces hacía algún comentario para darles algunos elementos más de discusión o para que no se dispersen demasiado dentro de los temas asignados a cada grupo. También intenté que los funcionarios de JICA y Gaimusho pudieron comentar sobre determinados temas desde sus puntos de vista para que los participantes puedan tener otras visiones.

Imagen del FORO, becarios de Nippon Foundation y Diego Yoshida de la Universidad de Tsukuba.

Escuchando algunas consideraciones de los grupos pude constatar una vez más que cada comunidad nikkei y país tienen prioridades diferentes y lograr consensos aún entre localidades cercanas con historias parecidas no es tarea sencilla. Cabe recordar que la Ciudad de Sao Paulo posee ciudades satélites alrededor donde viven decena de miles de nikkei con prioridades y realidades parecidas pero con ritmos diferentes. Lo mismo se puede decir de las colonias japoneses de Bolivia y Paraguay de la posguerra. Desde luego, comparar ambas realidades puede ser anecdótico pero tal vez no tenga sentido. Los nikkei criados y educados en las grandes ciudades también difieren de los que son oriundos del ámbito rural agropecuario y por ende las percepciones, las propuestas de desarrollo y reactivación como así también la manera de contribuir a la sociedad es diferente. En algunas de las conclusiones los líderes han señalado las dificultades de reforma y gestión en las grandes asociaciones japonesas tradicionales, kenjinkai y otras entidades, donde no solo es un problema generacional sino también la no existencia de mecanismos institucionales ágiles y confiables para definir prioridades.

Sin embargo, hay percepciones en común de que ahora hay una mayor presencia de no nikkei en todos los eventos culturales relacionados a Japón y que eso ha dado muchas oportunidades en los negocios étnicos. Gracias a esta enorme participación se puede decir que muchas asociaciones con problemas financieros endémicos han tenido un respiro y la oportunidad de recuperación. Otras entidades, en vez de aprovechar para realizar las debidas reformas han tapado sus responsabilidades y ahora están a la deriva, según han señalado algunos nikkei, quienes no dejaron de criticar la existencia de asociaciones o “kaikan” donde están enquistados camadas de directivos durante decenios sin hacer nada innnovador ni una gestión medianamente transparente. Hay países que por la alta concentración nikkei en una determinada región se ha producido un exceso de entidades con superposición de actividades y competencias, sea en el manejo de escuelas de idioma japonés y campos deportivos, provocando una dispersión de los recursos obtenidos en los grandes eventos.

Los jóvenes nikkei de hoy utilizan las redes sociales y se agrupan por este medio según sus preferencias y prioridadaes. No requieren de sedes ni edificios. Se reúnen para planificar y diagramar las actividades y en base a eso buscan las instalaciones más adecuadas, que no necesariamente tienen que ser de la comunidad nikkei, más al contrario pueden optar por la de los centros educativos, universidades, cámaras empresariales o de profesionales. Calculan los costos y si bien ofrecen su tiempo y fuerza laboral no son de donar sumas importantes de dinero como las primeras generaciones para realizar diversos eventos.

Y en Brasil donde hay más de 1.8 millón de nikkei no todos residen en las grandes ciudades ni en las viejas colonias de la preguerra. Hay innumerables comunidades pequeñas donde solo hay una veintena de familias nikkei para dedicarse al agro y el comercio. Mantienen las costumbres japonesas y enseñan el idioma japonés como en los primeros tiempos y no están muy interrelacionados siquiera con las ciudades cabeceras donde suelen haber miles o decena de miles de nikkei. Situaciones similares las hay en el norte argentino o en la Patagonia, en la Amazonia peruana y boliviana y en países como Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela, donde de por sí el número de nikkei es escaso. Lo mismo se podría decir de las pequeñas comunidades como las de la República Dominicana, Cuba y del interior de México. Estas pequeñas concentraciones o grupos de familias suelen estar muy integradas a la sociedad local y no son pocos los que siquiera tienen escuela de japonés o asociaciones y por ende durante mucho tiempo no han sido consideradas como comunidad nikkei. Sin embargo, por su pequeña escala se han integrado muy bien y en los últimos tiempos algunos de sus descendientes de 3º y 4º generación están retomando algunas actividades y participando en eventos como las Fiestas de las Colectividades. También, gracias a las redes sociales, al trabajo de acercamiento de JICA y de la Embajada de Japón, se están integrando con las asociaciones nikkei de las grandes ciudades para estar más comunicados y ayudarse mutuamente.

El países como Perú, Argentina, República Dominicana, Paraguay y Chile, entre otros, se observa que algunas comunidades nikkei realizan tareas de limpieza barrial como una forma de contribución social y mejorar la conciencia ecológica de los habitantes. Y en ocasiones se recolectan fondos para programas sociales locales lo cual genera un impacto muy positivo.

Y en las clases de idioma japonés cada vez son más los no nikkei que se interesan por conocer los diversos aspectos de la cultura japonesa motivado por el animé o el manga u otra manifestación cultural. Las redes sociales han propiciado la difusión de estas actividades.

Y en cuanto a los nikkei de la siguiente generación no solo han podido estrechar más las relaciones con sus pares de otros países de la región sino también con los que residen en Japón porque estos podrían ser un nexo necesario para que la difusión tenga más sustento y argumento. Sin embargo, no todos los nikkei o hijos de las familias latinas residentes en Japón pueden cumplir este rol dado que trabajar y vivir en Japón implica enormes esfuerzos y compromisos que no dan margen para mantener los vínculos con el país de origen. De todos modos, en momentos en que está aumentando el número de jóvenes nikkei del Japón que están terminando sus estudios universitarios y/o entrando al mundo laboral, es posible que algunos de estos se transformen en un vínculo importante de Japón con América Latina. Paralelamente, también es cierto que está aumentando los que se naturalizan japonés para fortalecer su integración dentro de la sociedad japonesa.

Muchos nikkei hablan de ser “puentes, enlaces” o sea ser “kakehashi”, pero pocos saben lo que implica asumir este rol. No es intermediar tan solo dos idiomas, ideas y actividades, sino que es transmitir y en ocasiones editar conceptos y valores diferentes para facilitar la comunicación y la comprensión entre percepciones muy diferentes. El hecho de que sean nikkei no significa que de un país a otro de la misma región se puedan comunicar y entenderse sin inconveniente alguno, por lo tanto si es con el Japón es mucho más complejo y difícil. Aunque tengan una buena educación universitaria o hayan estudiado el japonés desde la infancia no es garantía de que puedan comprender el Japón. Lo mismo pasa con los nikkei de Japón que conocen poco o nada del país de sus padres.

Hace unos años tuve un alumno nikkei peruano de 4º generación llamado Hideki en la clase de español en la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Prefectural de Shizuoka. Manejaba bastante bien la conversación cotidiana en español pero su nivel de comprensión y escritura era insuficiente. Luego de hacerle ver esa falencia este joven trabajó muy duro para ahorrar y estuvo casi dos años en el Perú para estudiar bien el idioma de sus padres en un programa para extranjeros de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profundizó también sus estudios de inglés y para aliviar sus gastos trabajó en una tienda de regalos para turistas japoneses lo que le permitió mejorar su capacidad de comunicación. Y en marzo de 2019 se graduó y actualmente está trabajando en una firma de autopartes que tiene sucursales en el exterior, principalmente en México. La empresa le ha dicho al momento de la contratación que lo enviaría en unos años a dicho país como ejecutivo a fin de que maneje parte de las operaciones con ese país. Hoy, Hideki es un potencial recurso humano global como suelen decir los japoneses.

Hideki participó en este Foro conjunto de Gaimusho y JICA y pudo apreciar que hay nikkei muy preparados en América Latina y que hay muchas instituciones y agencias que pueden facilitar la tarea de los nikkei en el mundo.

(Arriba Izq) Los 10 líderes nikkei que están con el Ministro Kono de Asuntos Exteriores; (Abajo Izq) Mesa de Discusión entre los líderes y estudiantes nikkei; (Arriba Der) La directora general de JICA Yokohama de ese entonces, Lic. Yumiko Asakuma y estudiantes nikkei de México; (Abajo Der) El nikkei peruano de Japón HIDEKI y la Lic. Mukaijo de JICA.

Es la primera vez que en un Foro organizado por dos organizaciones oficiales hayan reunido líderes y estudiantes nikkei, tanto de América Latina como de Japón. En ese sentido ha tenido una importancia y un significado especial y seguramente los frutos de estos jóvenes nikkei se irán viendo poco a poco en los próximos decenios.

 

Notas:

1. En la página de Facebook de Gaimusho están los programas de invitación a líderes nikkei que ha realizado hasta el 2018 la División de América Latina.  

Lo usual es que inviten 7 a 8 líderes pero para el de junio de 2018 fueron 15 nikkei de diversos países: Argentina, Uruguay, Cuba, Chile, República Dominicana, Paraguay, Brasil, Venezuela, Perú, Bolivia y México.

2. Web de Gaimusho 

 

© 2019 Alberto J. Matsumoto

Japanese government Latin America Nikkei leaders

Sobre esta serie

El licenciado Alberto Matsumoto encara las distintas facetas del Nikkei en Japón. Desde la política migratoria sobre la inserción al mercado laboral del inmigrante hasta su inculturación a las costumbres y lenguaje japonés a través de la educación primaria y superior. Analiza la vivencia interna del Nikkei latino con su país de origen, su identidad y su convivencia cultural personal y social en un contexto cambiante de globalización.