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Nuestro encuentro con el maestro Luis Nishizawa Flores - Parte 5

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Una de las primeras tardes cálidas de agosto, hizo recordar al maestro una de las múltiples visitas a Japón. La reunión fue en el salón japonés de la AMJ. El ambiente húmedo de esta temporada nos dió la oportunidad de revivir las tardes veraniegas japonesas.

Doña Eva Nishizawa quien nos atiende cuando visitamos la casa del Maestro, nos acompañó permitiéndonos corresponder un poco a todas sus atenciones; nuestro presidente el Sr. Koji Hashimoto, Tomomi Tamaki, Mai Okuda y yo, nos instalamos cómodamente entorno a ellos.

Después de darle la bienvenida a la pareja invitada, súbitamente el Sr. Hashimoto hizo una pregunta, “Maestro ¿nos visitan ustedes con alguna frecuencia?”. Seguramente la pregunta fue hecha con la intención de enterarse de las preferencias de la pareja, para ofrecerles lo mejor de la cocina del Kaikan y causar la mejor de las impresiones.

El maestro contestó: “Bueno, hemos venido a este club japonés acompañados de nuestros hijos, algunos fines de semana, siempre cuando hay mucha gente, se ve que tiene mucho éxito ¿verdad?”

Y viendo el menú nos dijo: “Aquí se me facilita ordenar lo que me gustaría comer por lo del idioma, porque en Japón, ordeno apoyándome en las réplicas de plástico que exhiben en vitrinas, hasta con un número; por lo que allá pedía siempre el número tres ¡ja, ja, ja! que era mi preferido, ¡ja, ja, ja!, pero ustedes hagan la elección por favor, nosotros comemos toda la comida japonesa, todavía no encuentro algo que no me guste”. Doña Eva agregó, “es cierto come de todo y mucho, ¡ja, ja, ja!”. Disfrutando sabrosos nigiri sushi, unagi bento y otras delicias, especialidad de la cocina de la AMJ, conversamos amenamente.

IT: Maestro, aunque es de todos sabido que su relación con los pintores y artistas de origen japonés es muy amplia y fraterna, ¿ qué comentarios podría agregar al respecto?

LN: Guardo como un tesoro personal mi relación con todos y cada uno de ellos, porque me encanta su visita cuando están por acá, siempre me han enriquecido, me han enseñado algo, me han dejado algo de ellos, desde el caso del Maestro Fujita que sólo fue un encuentro muy breve, cuando yo era muy joven y él ya era un artista famoso mundialmente; un poco después con el Maestro Kitagawa a quién tuvimos la fortuna de tenerlo muchos años en México, también con Isamu Noguchi; pero mi relación con Kojin Toneyama fue especialmente estrecha, esa relación no fue sólo una relación de artista-artista sino que involucró a doña Eva y a la hija de Tone, de manera que esa relación fue como entre familiares, aún su hija nos sigue visitando cada año y muchos otros de los que me gustaría platicar.

IT: Maestro, ¿a qué atribuye usted el éxito en su carrera?

LN: El pintor va grabando una por una en su mente las imágenes, sobre todo aquellas que le provocan alguna emoción especial y las reproduce subjetivamente; de modo que en el arte, la emoción y el dominio de las técnicas son fundamentales, también el éxito o el fracaso pueden obedecer al momento, madurez y sensibilidad de la sociedad; en muchas ocasiones el artista es incomprendido.

IT: Maestro, ¿podría platicar usted algo sobre sus sueños?

LN: Lo más importante de los sueños es poderlos realizar, y sueño con tener el tiempo suficiente para poder materializar todo lo que tengo en la cabeza. Soñar y trabajar, trabajar y soñar permanentemente, que es el mayor de mis anhelos. El trabajo hace al artista como a cualquier persona o profesionista.

La tarde del 11 de agosto transcurrió muy rápida entre anécdotas de las muchas visitas japonesas que han disfrutado de la hospitalidad de los Nishizawa y de la suculenta comida mexicana elaborada por doña Eva.

Sabiendo que el maestro tenía que continuar la jornada trabajando en su taller, sólo tomamos treinta minutos para despedirnos a la usanza mexicana.

Al caer ka tarde, 1970. (Luis Nishizawa)

 

* Artículo publicado originalmente en el Boletín Informativo Nichiboku Kyoukai, de la Asociación México Japonesa, A.C. Nº 109, Volumen X, septiembre de 2004.

 

© 2004 Isawo Toda

art artist Luis Nishizawa Flores mexico