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Los nikkei de América Latina y los nikkei latino

¿Nos regresamos o nos quedamos? Un dilema difícil de resolver en tiempos de crisis

A pesar de que desde fines del 2008 el gobierno de Japón ha tomado importantes medidas anticrisis que entraron a tener vigencia en forma casi inmediata o en pocos meses, eso no ha significado, al mismo ritmo, una recuperación de la economía en su conjunto. Los especialistas señalan que para reducir el actual stock de automóviles y electrodomésticos se requiere de uno a un año y medio. 

Los que han recibido la ayuda pública del gobierno japonés para retornar al país de origen no podrán reingresar al Japón por 3 años.

Dentro de este contexto, los trabajadores nikkei latinos que se han quedado sin trabajo, sea por despido o finalización de contrato, muchos están cobrando el seguro de desempleo o realizando algunos trabajos temporales o eventuales para sobrellevar esta difícil situación. De todos modos, no significa que los 250.000 trabajadores activos de este colectivo hayan quedado sin trabajo o que estén en estado de indigencia sin techo ni comida, pues en las Oficinas Públicas de Empleo se han buscado la mejor manera de incluírlos en el seguro de desempleo y los que optaron por irse del país y no tenían los recursos para pagar el pasaje han cobrado el subsidio público de Ayuda de Retorno1.

Por otra parte, según lo que contestan los peruanos, bolivianos, paraguayos y argentinos, entre otros, en los programas de orientación a los extranjeros, dicen que regresar a sus países es la última opción por las siguientes razones:

1) Tienen un promedio de más de 10 años de residencia en Japón.
2) Ya han mandado a llamar a sus familiares o tienen familia constituída en Japón.
3) Los hijos concurren a la escuela pública japonesa. Los padres tienen muchos temores a que sus hijos no se adapten en las escuelas del país de origen.
4) Tienen temores a no encontrar trabajo o aunque haya que esos ingresos sean muy bajos o a no adaptarse al ambiente social, laboral y económico que ha cambiado mucho.
5) Son conscientes de que muchos de sus connacionales han regresado y hasta han emprendido diversos negocios pero que la mayoría han fracasado. Ya muchos no tienen ahorros y no se sienten seguros de poder emprender un negocio familiar o una microempresa.

Viendo estas consideraciones es inducible la incertidumbre que tienen en cuanto a su posible retorno y que en caso de optar por eso se requiere mucha energía y recursos, además de la comprensión y apoyo de toda la familia.

Pero tampoco se puede desconocer que hay personas y familias que están agotados y emocionalmente cansados de su vida en Japón y desean, como sea, retornar a su país. Para ellos la Ayuda de Retorno del gobierno japonés es una buena y única opción, pues pueden recibir 300.000 yenes más otros 200.000 yenes por cada acompañante con la condición de no poder ingresar por 3 años al Japón con el visado actual. Si bien hay críticas sobre este programa, al mes de junio de 2009, los medios de la comunidad han señalado que habría unos 5.000 brasileños y unos 200 peruanos que han solicitado y beneficiado de este subsidio público y que por propia cuenta han regresado unos 30.000 brasileños y varios miles de peruanos2. Esto significa que un 15% de los brasileños y un 5% de los peruanos han regresado, con o sin ayuda pública, a sus países, aunque en el caso de los peruanos como más de la mitad tienen la visa permanente es muy posible que cuando vean con más objetividad los diversos factores de la sociedad y mercado laboral peruano muchos opten, nuevamente, regresar al Japón, salvo aquellos que tienen bienes inmuebles o actividades económicas propias.

En estos 10 años tanto el Perú como el Brasil ha cambiado mucho y ya no es el país que han dejado en su momento3, pues han podido constatar a través de sus familiares y amistades que a pesar de un importante crecimiento económico no significa que haya empleos bien pagos para todos y que con solo invertir algo de dinero se puede obtener una buena renta como para dejar de trabajar o trabajar menos, al contrario, en caso de emprender un negocio deben incorporar ante todo un estudio de marketing muy minucioso para evitar fracasos inmediatos y organizar el negocio con una visión realista y a mediano plazo. La presencia de grandes grupos económicos altamente profesionalizados que realizan negocios muy agresivos e incluso con franquicias muy racionales en los costos no es fácil competir. Solo el que tiene dos o tres bienes inmuebles bien ubicados y goza de un ingreso por rentas podría llegar a tener un pasar más o menos holgado, pero en la mayoría de los casos pueden sufrir hasta una disminución en la calidad de vida a comparación del que tenían en Japón como operario fabril u obrero de la construcción.

Shopping LarcoMar de Lima, Perú. Ya hay varios centros comerciales de esta naturaleza en varios puntos de la ciudad y se observa un aumento del poder adquisitivo de los limeños.

Por otra parte, el seguir permaneciendo en Japón requiere comprender mejor el funcionamiento de los sistemas que configuran esta sociedad como ser el cumplimiento de las cuestiones tributarias (para poder gozar de los beneficios sociales como viviendas y guarderías públicas) y de la seguridad social (aporte jubilatorio y seguro de salud), una estrategia a mediano plazo en la educación de los hijos y un plan donde padres e hijos, sorteando las diferencias generacionales y de comunicación, pues muchos de los hijos ya no comprenden bién el idioma de los padres, logren integrarse mejor para incrementar las oportunidades de desarrollo. Para los llamados “dekasegui” no existen muchas alternativas y son las limitaciones que toda “primera generación” de inmigrantes debe asumirlas por una “segunda generación” mejor.

La crisis y los cambios de políticas están incidiendo en el mercado laboral de los extranjeros y el rol de las contratistas en buscar y ubicar a estos trabajadores se puede complicar, pues la administración Hatoyama ha propuesto prohibir la ubicación de mano de obra fabril a través de agencias o contratistas, o sea la terciarización, por considerarla inadecuada a los derechos del trabajador porque agudiza la precariedad. El gobierno pregona la necesidad de que sean contratados directamente, pero por ahora no posee siquiera pautas para reactivar la economía y crear empleo. La edad promedio de los trabajadores nikkei avanza y cada vez se torna más difícil seguir trabajando en tareas no calificadas y duras y su bajo nivel de idioma japonés dificulta aun más la ubicación en el sector servicios donde sí podrían conseguir más trabajo más allá de que los salarios son más bajos. Se dice que el 30 al 40% de las familias latinas han adquirido viviendas a crédito y con los ingresos que tienen podrían tener serios problemas de insolvencia.

La crisis económica mundial y sus efectos recesivos y deflacionarios en Japón están provocando un reacomodamiento muy importante de toda la sociedad y eso influye de manera más determinante a las familias nikkei latinas y es hora, ya, de asumir con realismo lo que pueden y deben realizar y revisar y ordenar las cuentas de la casa4.

Plato típico del cebiche. Buena presentación y más variedad.

Notas:
1. El desempleo se mantiene en el orden del 5% y en ciudades o poblados de alta concentración de los trabajadores nikkei se dice, según estimaciones de algunos medios, que podría oscilar del 10 al 12%; sin embargo, las ayudas públicas vía seguro de desempleo, viviendas públicas económicas y programas de enseñanza del japonés para la reubicación laboral, etc, han ofrecido cierta tranquilidad a muchas familias. Las contratistas también están realizando un enorme esfuerzo en buscar firmas o actividades donde poder ubicar a los latinos.
2. Según datos al mes de octubre de 2009, los que se han ido con el Plan Retorno del gobierno japonés son 12.763 brasileños, 474 peruanos, 142 bolivianos, 49 paraguayos, 40 argentinos, etc., totalizando más de 13.600 beneficiarios. Por otra parte, pasado varios meses se ha podido estimar que en realidad unos 80.000 brasileños y un poco más de 12.000 peruanos se han regresado a sus países pero que en los primeros un poco más de 30.000 y en los segundos unos 9.000 han regresado nuevamente a Japón (IP,2009.11.28, pág.11). De todos modos, habrá que constatar estas estadísticas a finales del año fiscal 2009 (en marzo-abril del 2010) para analizar con más perspectiva.
3. Como país miembro de las BRICs el Brasil muestra un crecimiento económico espectacular y es indiscutible su posición como país lider de la región. En este contexto el Perú también registra índices elevados de crecimiento y de desarrollo de las exportaciones pocas veces visto en la historia, lo que ha provocado un aumento sustancial de los ingresos y del poder de compra.
4. Pueden leer el artículo “El sobreendeudamiento de las familias latinas en Japón” que ilustra con detalle la situación de muchas familias latinas. 

© 2010 Alberto J. Matsumoto

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Sobre esta serie

El licenciado Alberto Matsumoto encara las distintas facetas del Nikkei en Japón. Desde la política migratoria sobre la inserción al mercado laboral del inmigrante hasta su inculturación a las costumbres y lenguaje japonés a través de la educación primaria y superior. Analiza la vivencia interna del Nikkei latino con su país de origen, su identidad y su convivencia cultural personal y social en un contexto cambiante de globalización.