Elija un idioma principal para aprovechar al máximo nuestras páginas de la sección Artículos:
English 日本語 Español Português

Hemos realizado muchas mejoras en las páginas de la sección Artículos. ¡Por favor, envíe sus comentarios a editor@DiscoverNikkei.org!

media

es

Historias que atrapan

Una nueva mirada al boom del manga y anime en el Perú, donde sus seguidores, miles de otakus y mangakas, no se conformen con ser sólo espectadores. Basta asistir a una de las fiestas donde la música y los disfraces hablan del creciente fanatismo por estos géneros.

 

El hombre siempre ha querido modificar su realidad. Hacerla a su gusto. Generar vida de la nada y hacer esa nada más atractiva e interesante. El manga y el anime no sólo son el intento de contar una historia, sino también la muestra de esa necesidad de construir mundos fantásticos donde la vida pueda fluir de otra forma y bajo otros códigos.

El Perú es uno de los países con mayores mangakas u otakus (fanáticos de los mangas y animes). Y, aunque se pensará que esto se debe a la importante presencia nikkei, lo cierto es que la aceptación de estos géneros es muy significativa fuera de la colectividad peruano japonesa.

“El Perú es uno de los países donde más exposición se le ha dado a los animes, junto con México. Considero que la gran aceptación se debe, en parte, a que contamos con un sector adolescente y juvenil muy amplio y por lo tanto con un público objetivo extenso”, explica Iván Antezana, director de la Revista Sugoi, publicación especializada en manga y anime.

Pero no sólo el gran mercado favorece a que estos dibujos sean los favoritos de muchos peruanos, Antezana asegura que existe un componente social de gran valor para explicar este fanatismo.

“La integración a la sociedad y la dificultad del día a día juegan un papel fundamental. En casi el cien por ciento de los mangas y animes existe un discurso básico, al margen de la trama, y es que el esfuerzo y la voluntad ayudan a conseguir las metas. Eso es importantísimo para aquellos de pocos recursos económicos que se encuentran con murallas para integrarse a la masa laboral. Ellos tienen que enfrentarse a una sociedad donde no importan los méritos sino las relaciones. Descubren las preferencias, las argollas, la discriminación y los favoritismos. Por eso, ven en los animes un mensaje tremendamente optimista”, señala Antezana.

Pero no sólo a los adolescentes y jóvenes les atraen este tipo de historias. Muchos adultos forman un grueso de los fanáticos del anime y del manga. El periodista y otaku Juan Luis Nugent sostiene que esta aceptación en masa es gracias a la “explicitud de los contenidos”.

“Si bien los mangas son una manifestación artística de una de las sociedades más machistas y tradicionales del mundo, pareciera que se convirtieron en una suerte de catalizador de toda la represión acumulada. Por ello dos elementos predominantes en la estética y temática del manga son la violencia y el sexo, dos componentes que se venden mucho acá también”, agrega.

La meca del manga y anime

El Centro Comercial Arenales del distrito de Lince, en Lima, es la meca de los seguidores de los animes y mangas. Ahí se pueden encontrar desde videos y revistas, hasta muñecos, polos, soundtracks, juegos, posters, accesorios y demás artilugios de interés para los otakus.

Lucía Bravo tiene una tienda de venta de merchandising de mangas y animes en el C. C. Arenales. Trabaja ahí desde hace siete años, antes su local quedaba en Galerías Brasil y estuvo ahí desde 1997. Todo eso suma más de diez años de experiencia en el mercado del anime y manga.

“A la tienda vienen compradores de todo tipo, no solo jóvenes, sino también adultos de 30 ó 40 años. Cada año sale una serie favorita, eso hace que el interés se renueve. Lo que más se vende son los DVDs, las figuras de acción y la música”.

Sucede que un componente vital de los animes es la música. Cada serie tiene un ritmo, un estilo, un sonido característico. Nada mejor para acompañar las batallas de los caballeros del Zodiaco o de Gokú con una música acorde, o escuchar la canción inicial de Evangelion para adentrarse en la trama. A partir de eso, es que los otakos desean conseguir la música de sus series favoritas.

Animes partys

Al igual que los discos musicales que se editan con las canciones de las películas del cine, se editan discos con las canciones de los animes y justamente sabiendo de esa preferencia por la música anime, es que en Lima se han empezado a realizar fiestas animes.

“Pensábamos que a la gente le gusta tanto la música que la compra, la colecciones y hasta la baila, así que decidimos hacer fiestas con temática del anime. Desde un principio fue un éxito. Iban muchos chicos, las preventas de las entradas se agotaban. Con el tiempo empezaron a disfrazarse. En las fiestas hay juegos y concursos de disfraces. Es muy bonito”, cuenta Lucía.

Estas fiestas convocan a varias centenas de admiradores. La temática es con motivos de animes, las series desfilan en decoración creando un ambiente fiestero muy singular. Los asistentes también se unen y participan disfrazándose de sus personajes favoritos. No es de extrañar que alguien llegue vestido de Gokú, Seia, Gigi o Salior Moon.

La última fiesta fue el 29 de diciembre y llegó a tener 1200 personas. Si bien las fiestas y las tiendas de merchandising han acercado al público, ha habido un factor que ha alejado a los otakus de los clubes de anime y manga: el Internet.

“Hoy a penas superamos el centenar de socios, antes contábamos con más de tres mil. Sucede que con la masificación del uso del Internet, llegó también el acceso a la descarga de películas y de mangas. Ahora es más fácil conseguir en la red lo que antes era dificilísimo. Hoy en día las personas que llegan al club es porque quieren ver sus animes en pantalla gigante, los que no se conforman con comprarlos en Polvos Azules y los ven en sus casas”, explica Antezana.

No obstante, el negocio del merchandising parece no haberse visto tan afectado, ya que muchos aun no confían en las transacciones en línea para comprar sus productos.

“La gente aun tiene miedo que les pase algo con la tarjeta de crédito o que paguen y no les llegue lo que compraron. Por eso vienen a la tienda, los precios no son los mismos que en Internet pero al menos tienen la certeza que llegaran a sus casas con su compra”, indica Lucía Bravo.

Asimismo, el público peruano ha delineado muy bien su preferencia por los animes más que por los mangas por la simple razón de que les gusta más ver que leer. Las ventas de videos superan enormemente a las de los mangas. Sólo los otakus más acérrimos llegan a adquirir las historietas. En algunos casos también sucede que la historia continúa solo en papel y no hay otra forma de enterarse lo que sucederá sino es en manga.

Ese gusto que roza la adicción es generado por los animes y los mangas. Ambos despiertan la necesidad de verlo, leerlo y tenerlo todo. Ya sea por temas sociales, de mercado o de moda, lo cierto es que el Perú está rendido al trazo y la pluma de Japón.

 

* Este artículo fue publicado originalmente en el sitio web de la Asociación Peruano Japonesa (APJ), Afiliado a Discover Nikkei.

Text © 2008 Asociación Peruano Japonesa and Daniel Goya Callirgos; Fotos © 2008 Lucía Bravo