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Comunidad japonesa en la Colonia Urquiza, Partido de La Plata

Parte IX: Tradiciones japonesas más allá de las fronteras ~ Parte 2

Lea Parte IX (Parte 1) >>

Ceremonia del matrimonio.

Las dos corrientes principales de religión son el budismo, que fue introducido en el país en el siglo VI, y el shintoísmo (sintoísmo) que evolucionó como religión del pueblo.1 El budismo ha influido en gran medida en la política y la cultura japonesa. El sintoísmo, entre tanto, ha sobrevivido en la forma de creencias y costumbres tradicionales, y en prácticas tales como plegarias individuales, en varios ritos y festividades. Habitualmente, los nacimientos y matrimonios se celebran por el rito sintoísta, y los funerales y conmemoraciones fúnebres, por el rito budista.2

A diferencia de la mayoría de las ceremonias occidentales, la ceremonia de boda japonesa, es estrictamente para la familia y algunos cuantos amigos. Entre algunos símbolos que se mantienen vigentes son: la novia viste un kimono blanco, pero puede utilizar también distintos colores, a diferencia del novio, quien utiliza siempre un kimono negro.

Según la religión japonesa, Shinto (sintoísmo), las ceremonias empiezan con un ritual de purificación, o shubatsu. Primero entran los invitados y la familia de los novios, luego los novios y , por último, el maestro de ceremonia. Los novios intercambian un rosario, en japonés o juzu. Antiguamente no se utilizaba anillo, hoy en día se incorporó esta formalidad. Luego, llega el momento principal de la ceremonia, que es el de tomar sake para sellar la unión de la pareja. Este ritual es conocido con el nombre de san san kudo que significa “tres-tres-nueve”; tres representa el Cielo, la Tierra y el Ser Humano. El número impar tres es indivisible y el nueve es el máximo del número impar.

A través de este ritual se manifiesta el deseo de máxima felicidad y eterna unión de la nueva pareja, para lo cual se prepara una serie de tacitas, en japonés sakazuki, grande, mediana y pequeña montadas una sobre otra, y en un determinado orden los novios beben sake. Terminado este ritual, la pareja expresa su palabra de juramento, y luego el maestro de ceremonia da por finalizado el ritual. A continuación llega la fiesta (Hirou no Gui), donde se celebra la unión de la pareja junto con sus familiares e invitados, cambian su vestido tradicional japonés por vestido blanco la novia y frac el novio, siendo la atracción de la reunión el karaoke. También se ha visto últimamente que, atraídos por una moda de casamiento a lo occidental, se han organizado tours para casarse en el extranjero y los lugares más visitados son países cercanos, eligen Hawai o Italia.

A través de testimonios hemos registrado el casamiento de un joven nisei argentino, casado por los dos rituales, el occidental en Argentina y el japonés en Japón; o el de una nisei primogénita paraguaya, que viajó a Japón en busca de esposo y solo realizó ritual japonés, donde el esposo tomó su apellido; o el de la hermana de esta nisei paraguaya que se casó con otro nisei paraguayo, con ceremonia oriental, con varios cambios de atuendo y karaoke (no solo los comensales disfrutaron de comidas típicas japonesas sino de ricos platos paraguayos). Hay otro caso de una nisei argentina que se casó con un japonés peruano, y realizaron la ceremonia religiosa católica en Argentina y la ceremonia religiosa japonesa en Perú. Hay pocos casos de intercambio racial, es decir, uno de los dos que no tenga sangre japonesa: por ejemplo el caso de un nisei primogénito argentino con una argentina de padres italiano- paraguayo, en que solo se realizó ceremonia religiosa católica y fiesta al estilo occidental; en otro caso, una descendiente de japoneses con un descendiente de italianos realizaron ceremonia religiosa y fiesta al estilo occidental y lo común fue el asado como plato principal, algunos bocadillos orientales y los festejos fueron: espectáculos de tango o folklore o bailes como el carioca o carnaval, matizando con un karaoke. Es también habitual entregar un sobre cerrado con dinero, en vez de regalos para ayudar en los gastos del casamiento.

Los Funerales.

En cuanto a la ceremonia por fallecimiento, en la tradición japonesa se vela con cuerpo presente y asisten los conocidos y familiares, entregando a la familia un sobre con dinero para ayudar en los gastos, y a los 40 días se realiza una reunión familiar, donde ante una foto o la urna de cenizas, se rinde un homenaje, posiblemente con un monje que recita oraciones y al año se realiza otra reunión para despedir el espíritu del difunto. Se pueden establecer diferencias según los gastos que demanden los funerales; actualmente en Japón, las familias suelen planificar todo lo concerniente al difunto según su poder adquisitivo.

Hasta el siglo XIX, las tumbas eran controladas por los templos o las comunidades
regionales. Actualmente, la administración de los cementerios depende de los gobiernos locales y, desde 1960, han aumentado los cementerios privados. La práctica de la cremación, se da casi en la totalidad de los casos, debido a que Japón no tiene espacio para enterrar a sus muertos; por tal razón, es insignificante la construcción de cementerios para inhumaciones. La mayor parte de las tumbas se destinan a guardar las cenizas, y en cada tumba es posible acomodar varias urnas cinerarias.

Los gastos por los funerales es bastante costoso, se debe pagar a la empresa funeraria, al templo y al servicio de recepción (y hasta las carrozas de estilo pagoda). En Japón funciona un sistema de ayuda mutua, se trata de las donaciones en efectivo de las personas que asisten al funeral. Suele oficiar la lectura de sutras un sacerdote budista.

Al terminar esta ceremonia, el miembro principal de la comitiva fúnebre, se despide de los asistentes agradeciéndole su presencia, luego se trasladan al crematorio los familiares más íntimos y concluida la cremación, regresan a la casa para celebrar una cena en honor al difunto. En ese momento concluye el funeral y el servicio. En el budismo se celebran ceremonias a los 7, 35 y 49 días del fallecimiento, para reconfortar el espíritu del muerto. Por lo general, tras la ceremonia de los 49 días, las cenizas son guardadas en una tumba.

En Argentina, el velatorio se puede realizar en una casa funeraria o en el club de la Asociación Japonesa, donde toda la preparación la realiza una empresa. Los que asisten, familiares y amigos, dan una donación para ayudar a la familia, quien agradece con un presente durante la semana. Se suele guardar luto por un espacio de unos días. A los cuarenta y nueve días se lleva a cabo una ceremonia y al año se despide por última vez al difunto, con oraciones y presentes ante una fotografía si ha sido enterrado, o ante la urna cineraria.

A modo de síntesis.

Hemos recorrido varios hitos de la vida del ser humano: su nacimiento, matrimonio y fallecimiento, observando cómo se manifiesta el pueblo nipón y algunos casos de emigrados, que mantienen ciertas costumbres y rituales en el extranjero, pero también adoptando las del país receptor. 


Notas:

1. Información consultada y extraída de los siguientes autores: Lanciotti, Lionello: Confucio. s/d pág. 1-15 y Fo Guang Shan (trad.) ¿Qué es el Budismo? Buenos Aires, IBPS Argentina, 2005. pág. 1-49.

2. Velloso de Santisteban, Agustín: El sistema educativo en Japón, Ed Labor. Barcelona. 1994

 

© 2014 Irene Isabel Cafiero

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Sobre esta série

Esta serie trata sobre la comunidad nikkei asentada en Colonia Urquiza, en La Plata - Argentina, desde la década del sesenta, con el arribo de los primeros inmigrantes, sus actividades en la agricultura, la práctica y difusión de su cultura ancestral y su proyección sobre la sociedad argentina.