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Futuro Colectivo

El ojo de un dragón en China - Parte 3 de 3

Parte 2 >>

Xian, segunda ciudad

Dicen que es la capital cultural… podemos visitar a los soldados de terracota que impresionan por ser muchos; es una visita turístico-histórica un tanto lenta, con fría y pesada arquitectura disonante contrapuesta al muestrario histórico de un emperador paranoico enterrado con sus sirvientes y posesiones.  Impacta por la cantidad de cerámicas.

templo

Seguido, comer y comer, más comida china en buffet… es lo que en el Perú se considera “chifa” aunque los sabores varían considerablemente, sobretodo la pesadez en la digestión: en Beijing la comida turística “tradicional” es ligera y con sabores sutiles, en Xian es más cargada con bastante aceite de ajonjolí que balona el estómago (gases) y, finalmente, en Shangai, es similar a la cantonesa que pulula en toda nuestra ciudad capital, Lima (con sus debidas transgresiones generacionales y por moda).

Ya en el bus, las visitas a templos son obligatorias por estar dentro de los paquetes, por ser atracción turística, porque se está perdiendo la buena tradición que condicionaba a las personas a ser pacientes, observadoras y a vivir en Aceptación dejando fluir las situaciones y sin juzgar a nada ni nadie.

qilin

Cada templo, en cada ciudad, tiene su peculiaridad, sus símbolos, sus esculturas y edificios centenarios y milenarios y sus propias interpretaciones sobre la Vida.

Los que nunca faltaron fueron los leones chinos y los qilines [shilines] que algunas veces sirven para seguridad, otras para recordar lo que se debe hacer.  Son mutantes, rompecabezas con partes de muchos animales conocidos.

Estas hechuras artísticas y artesanales de herencia milenaria también se ven en todo lugar comercial, en toda tienda de souvenires y en mercados y de todos los tamaños; las calidades de materiales varían, los acabados también tal como sucede con todos los productos Made in China, que son la mayoría de productos vendidos en el mundo… el comunismo chino ha visto que la mayor ganancia está en el volumen tal como manejan sus paquetes turísticos internos y externos.

Mercado

Esto hace que todo lugar esté bullente con extranjeros y provincianos, buscando conocer, entender, llenarse con la energía del dragón, símbolo imperial que sólo podía ser utilizado por el emperador; tal vez por ello muchos chinos temen al dragón, sobretodo en su año (este año).

Pero las imágenes que aún, después de milenios, tienen llegada masiva son las representaciones de los distintos dioses –que no eran malos sino que, algunos, tenían cara fea para ahuyentar a los espíritus- y por ello los encontramos en todos los templos que, adicionalmente, permiten disfrutar de jardines bien diseñados y muy cuidados… por ello se dice que de la práctica nace el maestro y lo que se ve dice que hay muchos maestros jardineros en China, aunque algunos no sepan leer ni escribir.

Shangai, tercera ciudad recorrida

De noche es una ciudad colorida porque parte de la actual filosofía china es “ser el mejor teniendo lo mejor y haciendo lo mejor”, notoria en los rascacielos con increíbles diseños y en los centros comerciales gigantescos.

Shangai vista nocturna

Dicen, los chinos de a pie, que entre los rascacielos tienen un “destapador”, un “lápiz” y se viene una “botella” el 2013 (será el edificio más alto del mundo por algún tiempo); y que les faltan un par de vasitos.

Shangai, con rascacielos Jin Mao y Centro financiero

Del destapador, nos contaron que fue diseñado por un arquitecto japonés que incluyó un “hueco” en la cabeza del rascacielos… las protestas cambiaron la forma a un trapecio invertido (rectángulo con la parte superior más ancha) en vez de la circunferencia que recuerda al “sol naciente”.  Es el Centro financiero mundial de Shangai; a su costado, otro rascacielos, el Jin Mao, con 88 pisos (420m) y una vista espectacular hacia abajo, hacia el lobby del hotel en su interior… desde el mirador turístico en ese piso 88 (dicen que es el 5to edificio más alto del mundo).

Con esto es notoria la influencia japonesa en China y por descontado, la influencia china en Japón y la multiculturalidad que vive toda megalópolis.

Por eso en esta ciudad con 23 millones de habitantes, las cadenas transnacionales tienen presencia masiva: Starbucks se encuentra en cada sector comercial importante (como en Manhattan o San Francisco), las marcas de ropa deportiva y para vestir están presentes con locales propios y, añadida, la marca china Li-Ning de ropa y accesorios deportivos, con más de 2 décadas de existencia, cuya calidad de fabricación es muy buena aunque los diseños son perfectibles.

A estos los encontramos en la calle Nan Jin, la mas comercial de la ciudad con miles de transeúntes día y noche.  Es un poco aburrida para quienes no se definen a través de la vanidad (ropa, accesorios… marcas para lucir) pero hay mucho para recorrer, ver, comer.

Yoshinoya

En una caminata exhaustiva por esta calle peatonal, encontré un restaurante japonés de comida rápida, Yoshinoya, cuyos letreros están desperdigados por todo Beijing y Shangai además de otras ciudades chinas.

No sé qué comí porque estaba en chino y la cajera apenas hablaba inglés… recuerdo que tenía kamaboko, verduras, udon y una piel de huevo (si es que era eso); estaba acompañado por lo que considero era gyoza y para tomar, un matcha ice latte, bebida que me hizo recordar al matcha yookan y omochi espolvoreado con matcha que comía cuando niño en casa de la abuela.  Me recordó a un sabor que considero netamente japonés.

Imaginando otro tema, paralelo a la juventud de mi abuela (cualquiera de ellas), hace 2 generaciones pululaban por doquier los carruajes tirados por un chino para transportarse por la ciudad pero hoy, esa imagen del chino con su cigarrillo en boca y sombrerito redondeado jalando a una pareja turista entre callejuelas saturadas por vendedores informales y entre puestos de comida y tiendas, es parte de la historia que vende el país tal como se publicita la imagen de los incas en el Perú y de los samurai en Japón.

Ya no hay esas carretillas pero sí millones de autos nuevos y otros tantos viejos, metros subterráneos y aéreos, buses, taxis con taxímetro y algunas empresas con su típica viveza de dar vueltas para aumentar los kilómetros recorridos, pero todos manejan con tranquilidad (aunque en el resto del mundo dicen lo contrario).

Después de compararlo con el tránsito vehicular de Lima o de Manhattan o de México DF, se puede decir que los choferes chinos son tranquilos hasta en hora punta, cuando se quintuplica el tiempo de viaje y aunque ellos mismos digan que “después de manejar en China se puede manejar en cualquier parte del mundo”, tal como dicen todos los países sobre sus problemas de tránsito vehicular.

Imagino que, de haber yo manejado en China, hubiera dejado a varios pre-infartados en el camino ya que no se asemeja a como se tiene que manejar en Lima (aunque hoy manejo con mas tranquilidad).

Mezclados con los autos y buses, el transporte en moto de 2 y 3 ruedas es muy importante tanto como las bicicletas con motor y a pedal… lo que hay que mencionar es que nadie utiliza cascos de seguridad ni otros implementos contra accidentes… como predicción, una vez que se acostumbren a la saturación vehicular y cuando la represión de la ira al conducir sea endémica, el tránsito se pondrá “a la altura” de las ciudades más convulsionadas del planeta.

Es un viaje espectacular tal como debe ser visitar Japón con su historia, tecnología, consumismo y construcciones impresionantes.

Terminando el viaje

La última noche, una ejecutiva de relaciones públicas del hotel me ayudó con la traducción de una bebida cuya etiqueta estaba totalmente escrita en chino.

Ella resultó siendo japonesa, de Nagoya, hablando en inglés extraño; estuvimos tratando de contarnos nuestras historias personales después de saber que la bebida era té Oolong… Japón está muy cerca tal que después de haber viajado miles de kilómetros, como Nikkei siempre puedo encontrar alguito de mis raíces, las que me colocaron en el Perú para realizar mi vida y llegar a mi objetivo (independiente para cada uno pero que involucra a toda la humanidad).

Mi percepción de la sociedad china ha cambiado totalmente (tenía una imagen antigua, estereotipada); ahora digo que es una sociedad a la que aprecio por lo que muestra, por su pujanza, por su dedicación al progreso con todo lo que ello conlleva, por su falta de miedo al proponer arquitecturas progresistas y al utilizar tecnologías poco aplicadas, por su costo, en otros países tecnológicamente avanzados (como el tren electromagnético –Maglev-, con tecnología alemana que tiene 30km recorribles en 14 minutos a 431km por hora en su velocidad máxima entre 3 y 4.30pm porque utiliza muchísima electricidad y esta es la hora en la que se dispone más de ella).

Finalizando, soy dragón, soy parte de lo que este año conlleva.  Este viaje a China fue esclarecedor, renovador y una experiencia muy grata y memorable.

Shangai vista nocturna

© 2012 Victor Nishio Yasuoka

china peru travel

Sobre esta serie

Victor Nishio Yasuoka experimenta con la vivencia Nikkei en Perú. Se pregunta: ¿Qué es ser Nikkei? Para imaginar un futuro colectivo local y global. También, analiza el racismo histórico y contemporáneo, incluso explaya las consecuencias del denominativo “chino” y sus razones profundas. Finalmente, aporta un panorama personal de las Bellas Artes y el apoyo cultural dado a los artistas de la colectividad desde su mirada profesional.