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Futuro Colectivo

Soy Nikkei

No como un torpe “lunes cualquiera” de la publicidad de una empresa de telefonía que no llega a la mayoría a pesar de que “somos más” es su frase bandera, sino como un domingo de enero que recordaré mucho tiempo, cuando un amigo reciente pero que pareciese conocerlo por décadas, más de los años que tengo de vida (33) me regaló varias cosas atesorables –por venir de él- entre las que estaban los Mensajes de dos patricios a la comunidad Peruano-Japonesa (editado por Don Samuel Matsuda).

En esa recopilación de los mensajes de Basadre y Bustamante i Rivero por el 80 aniversario de nuestra Colectividad, leí las posturas de estos ilustres sobre la colectividad Nikkei. Me parecieron interesantes, de intelectuales que sobrepasaron la mundana problemática social por ser básica e inherente a mentes pobres, aquellas llenas de racismo, conveniencia y egoísmo.  Apreciaban lo bueno y obviaban lo malo ya que de nada valía el esfuerzo.

Gracias a este regalo conozco un pedacito de nuestra historia como colectividad.

De a pedacitos se hace uno mismo, creciendo con la ayuda y apoyo de muchas personas a lo largo de la vida; de comentarios y críticas, de regalos idos y venidos, de intercambio de todo tipo de cosas, ideas y pareceres con los que uno acrecienta su propia existencia (cosa que no contempla al chisme sino a la conversación, discusión e intercambio de opiniones y culturas).

En ese momento de patricios, a la lectura original de aquellos discursos, tenía 4 años, veía dibujos animados que no recuerdo (excepto Marco y Mazinger) y nada me interesaba mi identidad sino décadas después, hoy, cuando recién me importa ser Nikkei por las siguientes razones (que son sólo algunas):

-Tengo “ventanas” dónde publicar lo que siento, pienso y hago a través de los diarios Nikkei en el Perú, sumándoles un sitio web, también Nikkei.

-El apoyo de nuestras instituciones es incondicional en la mayoría de casos porque no hay influencias de terceros ni celos malintencionados acarreados por la mediocridad.  En nuestro pensamiento y actuar Nikkei mandan los ancestros y lo bueno que nos dejaron, que es lo que tenemos en común como nexo vivo, aquellos que fueron son los eslabones que nos mantienen unidos como colectividad, sea a través de su memoria, valores, herencia institucional y hasta un apellido (que en visión cerrada es muy importante, mas en visión colectiva, no tanto).

-Cuando se necesita ayuda, se obtiene sobretodo cuando se trata de salud; cuando se necesita un espacio para exponer una pieza artística, siempre estará allí, no sólo el espacio sino la disposición y la ayuda desinteresada.  Siempre se encuentra la forma, siempre hay buena voluntad.

-También sé que soy Nikkei por la aceptación de la colectividad a través de su silencio sino de su aprobaciónen persona; esto la convierte, después de mucha reflexión mía, en un público receptivo, que demora en absorber la propuesta –porque demora en expresarse después de tanto pensar- porque si es buena la atesora para siempre, en una mente colectiva que pasa la voz cuando algo bueno está dándose.

¿Tanto así?  Creo que sí -y más si detallamos- porque al buscar ayuda y apoyo de otros lugares y por ríos con intereses distintos, la única respuesta siempre ha sido negativa.  Nadie está en la obligación de ayudar a nadie ya que siempre se tiene a alguien a quién ayudar, mas la acumulación de respuestas “NO” me es notoria y eterna, considerable y destacable en toda profesión y situación humana.

VIDEOS, IDENTIDADES…

En DiscoverNikkei.org vi un video sobre un chileno, Nikkei primero, compartiendo su vida; en un blog de una Nikkei en venezuela vi otro video con una entrevista a un escritor Nikkei.

De una u otra forma escucho y veo que la identidad Nikkei estuvo en el aire en varias generaciones anteriores, desde la 2da. hasta la 4ta. tal vez, porque nadie sabía ser peruano con cara de japonés ni japonés cuando viajaba a Japón al decir que venía del Perú… o no sabía hablar el idioma.

Hoy, a pesar de soportar el racismo de ignorantes de toda escala socioeconómica, la identidad del Nikkei peruano está firme en la mente colectiva ya que las costumbres japonesas se están perdiendo con mayor velocidad.

Lo anterior, aunque suene raro y hasta contradictorio, se debe a la mimetización con la sociedad peruana nativa –o sea, con más tiempo en estos territorios-; la mezcla con sus costumbres es fehaciente e irreversible (no quiero que sea lo contrario) y las formas y métodos sociales son parte de nuestra estructura mental.

Lamentablemente, sin ser lo anterior algo para aprobar, lo bueno y malo heredado se va entrelazando con lo bueno y lo malo asimilado de la sociedad a la que pertenecemos, en la que crecemos.

A la 8va. generación, para la que poco falta, no le quedarán sino resquicios de costumbres y tradiciones además de los rasgos impuestos por la genética.  Esto tampoco es loable mas es el devenir común de cualquier sociedad ya que la humanidad tiende a mimetizarse y unificarse para poder sobrevivir, adaptándose a las mayorías, a lo común, a lo más fácil… aunque no debería ser, pero al parecer, es una característica evolutiva, no sólo “el más fuerte” sino también “el menor esfuerzo”.

Sea como fuere, iremos mutando como grupo humano, como minoría social, como individuos, individualizándonos en esta impersonal globalización y siendo más complejos que antes, más ecnológicos que la generación pasada, más facilistas que aquellos “tiempos de la carreta” cuando todo se hacía a puño limpio (hoy lo hace el control remoto y un joystick para controlar un brazo robótico para nada inteligente).

Somos una minoría, como tantas otras en el planeta, dándole  diversidad a la mayoría, aquella que puede llegar a ser aburrida por monótona, cuando no hay cambio a pesar de haber cambiado las generaciones.  Somos parte de un todo engranado y enfrentado obligatoriamente para intercambiar, compartir y aprender de otros humanos igual a nosotros… pero tan diferentes.

Eso es parte de la evolución, aquella, lejana pero que un día llegará cuando todos seamos igualitos, sin diferencia de apariencias ni pertenencias ni condecoraciones pero sí con una carga espiritual tan inmensa que las diferencias no serán notorias ni siquiera algo para considerar.  Evolucionemos por dentro, empecemos hoy.

*Columna Evolucionemos en Prensa Nikkei, abril 2010.

© 2010 Victor Nishio Yasuoka

identity peru

Sobre esta serie

Victor Nishio Yasuoka experimenta con la vivencia Nikkei en Perú. Se pregunta: ¿Qué es ser Nikkei? Para imaginar un futuro colectivo local y global. También, analiza el racismo histórico y contemporáneo, incluso explaya las consecuencias del denominativo “chino” y sus razones profundas. Finalmente, aporta un panorama personal de las Bellas Artes y el apoyo cultural dado a los artistas de la colectividad desde su mirada profesional.