Reportando desde el otro lado del mundo - Mi primera experiencia en la tierra de mis antepasados

Submitted by editor on Tue, 12/25/2007 - 23:49.

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Mi primera experiencia en la tierra de mis antepasados

Por Miriam Nagashima

En el año 2005 fui invitada por la Prefecta de Miyagi, lugar de nacimiento de mi abuela paterna, a realizar una pasantia por 5 meses en el área de mi especialidad. Si bien fue un período corto, fue una experiencia muy enriquecedora y llena de descubrimientos ya que por primera vez conocería la tierra de mis abuelos y viviría en persona todo lo que había escuchado desde pequeña.

En mi caso, soy sansei (descendiente de 3º generación de japoneses que emigraron al exterior) por parte de ambos lados y en mi casa hablábamos español con palabras japonesas mezcladas como por ejemplo: “Ya está listo gohan (la comida)”, o “qué takai (caro) que es este lugar”. De pequeña me enviaron a estudiar el idioma en el colegio japonés de mi zona, pero para mis amigos y para mí, era un lugar de encuentro para jugar con amigos nikkei y luego pasar a ser miembro del grupo de “seinembu” (Departamento de Jóvenes) y ampliar el circulo de amistades con otros seinembu de la zona. De ahí fue que aprendí las canciones de cuna y el significado de los koinobori (Carpas de lona que se izan los 5 de mayo conmemorando el Día de los Niños), undoukai (Fiesta de Deportes), tanabata (Fiesta de las estrellas Vega y Altaír que se celebra todos los 7 de julio), bon-odori (Baile folklórico de las noches de verano para rememorar y compartir la alegría con los difuntos), y el acto de fin del ciclo lectivo a través de los gakugeikai (representación teatral y musical de los alumnos). Creo que eso fue uno de los motivos por el cual, cuando llegue a Japón, me sentí como si hubiese llegado a un lugar familiar. Veía las caras de los ancianos y me recordaba al grupo de damas “fujimbu” (Departamento de Damas) y de señores “hombu” (Consejo Directivo de las Asociaciones de Japoneses) reunidos en los eventos del club. Observando a los niños regresar de la escuela, recordé mi infancia en el colegio japonés y me sorprendió mucho que las actividades que realizábamos sean similares a las de los colegios de Japón y que aun se conserven con el correr del tiempo. En cierta forma, pareciera que nuestras infancias se desarrollan paralelamente pero en distintos países, con distintas culturas pero compartiendo las mismas costumbres y tradiciones.

Mi capacitación fue en el área de Comercio Internacional y la práctica fue en una empresa Japonesa de productos de consumo masivo. Si bien el entrenamiento fue por un período corto, por primera vez, tuve contacto con en el mundo de los negocios en Asia y la posibilidad de trabajar e interpretar las reglas desde el lado japonés. Esa experiencia me hizo sentir lo distante que es Argentina, no solo geográficamente sino también en cuanto a la honestidad y la profesionalidad con que se realizan las tareas. Como miembro del grupo o mas bien de la “familia”, compartí con mis compañeros los ejercicios de estiramiento “rajiotaisou” (ejercicios matinales que se realizan antes de iniciar el trabajo), las reuniones matinales "chorei" y vespertinas con los distintos sectores, limpieza diaria y mantenimiento de la oficina, etc. Toda una experiencia nueva para mí, que venía de trabajar en una empresa típica familiar Pyme (pequeña y mediana empresa), con estructura y reglas diferentes a las japonesas.

Gracias a este viaje conocí a mis familiares directos con quienes poco a poco fui desarrollando un vínculo más cercano y cálido. En un principio pensé que el idioma seria un impedimento para la comunicación, pero mi primer contacto con ellos fue muy emotivo y no pude evitar soltar unas lágrimas al ver algunos rasgos de mi abuela reflejados en el rostro de su sobrino directo. No sabía como disimular ese momento pero creo que esas lagrimas de mezcla alegría y emoción, rompieron todas las barreras ya que sentí que desde ese momento hubo mutuo entendimiento y dio nacimiento al fuerte lazo que hasta el día de hoy se mantiene.

Creo que Japón hizo desarrollar aun más mis 5 sentidos y a través de estos, valorar más cada pequeño detalle. Si bien la Argentina también es un país con 4 estaciones en el año, en Japón, cada estación y cada momento se encuentra bien marcado ya sea por el paisaje diario de la ciudad, fenómenos climáticos como el taifu (tifón), la variedad de frutas y verduras típicas de cada estación, o por los eventos sociales característicos de cada mes. Un ejemplo es el armado de las viandas de almuerzo "obento" que llevan los niños a la escuela o los empleados a la empresa. Durante mi entrenamiento, el horario de almuerzo era un buen momento de relajación y distracción y se generaba un clima de emoción para muchas de mis compañeras ya que esperaban con ansias ver las cajitas armadas de quienes se habían tomado la molestia durante la mañana o la noche del día anterior en armarlas muy delicadamente. Por lo que tengo entendido, existen cursos de cocina y armado de cajas para madres, pero nunca pensé que eso seria tan importante en Japón hasta que tuve que enfrentar mi cajita de almuerzo frente a la mirada atenta de mis compañeras. De ahí en adelante, fue que tome una decisión en firme y opte por comprar comida hecha.

En Japón todo se disfruta por la vista, el olfato, el tacto y las sensaciones que ellos provocan. Pequeños detalles que para mí antes no tenían importancia, fueron cambiando de significado y poco a poco comencé a prestar más atención, observar y disfrutar de los detalles y también a aprender de los japoneses en la manera en que ellos piensan, sienten y aprecian las cosas. Desde una simple cajita de almuerzo hasta muchas de las expresiones de la cultura japonesa, todo se valora e interpreta de manera distinta. Espero algún día tomar ese curso de armado y decoración y disfrutar frente a los demás de mi pequeña cajita.


Miriam Nagashima es sansei, nacida en Buenos Aires. Graduada en Comerio Internacional en Argentina. Ex-becaria de la Pref. de Miyagi y miembro del Grupo Joven de la Fundacion Okita de Argentina (2003-2005). Desde Septiembre del 2007, estudiante de Postgrado en Administración de Negocios de la Universidad de Waseda, Japón.

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