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Los nikkei de América Latina y los nikkei latino

El crecimiento económico de Sudamérica de esta década y los nikkei

Más allá de que en los últimos dos años el crecimiento económico de los países de América Latina ha bajado al 3%, en la última década han registrado el 10% o más por el aumento de los precios internacionales de las commodities como la soja, el trigo y los minerales. Por eso hay un mayor interés por este enorme mercado consumidor que ha surgido gracias a una nueva clase media emergente.

Cabe recordar que el ingreso per cápita de Brasil es de 12.000 dólares y la tasa de desempleo es del 4.6% que es la más baja en diez años, las exportaciones oscilan los 240.000 millones de dólares y el PBI es de 2.3 billones que es el equivalente a la mitad de Japón o de America Latina o el doble de España. Es indiscutiblemente un líder regional y la 5º potencia económica a nivel mundial.

Para mencionar otros países, el Perú cuenta con 30 millones de habitantes, un PBI de 200.000 millones de dólares y el ingreso per cápita promedio es de 6.500 dólares. Otro país promisorio es Colombia que tiene 46 millones de habitantes, 370.000 millones de dólares de PBI y 8.000 dólares en ingreso per cápita. Y un país que se muestra interesante es el Paraguay que está creciendo al 13% este año y si bien cuenta solo con 6.7 millones de habitantes, un PBI de 25.000 millones de dólares y un ingreso per cápita de 3.800 dólares, los analistas consideran que podría ser un mercado atractivo para invertir como para ofrecer diversos productos y servicios.

En estos 10 años la gran mayoría de los países de la región han logrado que casi o más de la mitad de sus habitantes lleguen a ingresos de una clase media (entre 10.000 a 30.000 dólares, esto puede ser dudoso pero son los parámetros que utiliza varios organismos) lo que implica que 150 millones de personas hayan logrado salir de la pobreza para transformarse en un consumidor importante. Sin embargo, los expertos de la CEPAL -Comisión Económica para América Latina y el Caribe- señalan que el 38% de este estrato podría bajar y retroceder en cualquier momento por su endeble situación laboral, social y económica.

Por otra parte, hay países como Chile y el Uruguay que muestran mayor madurez en lo económico y en lo político. Chile con sus 17 millones de habitantes tiene un PBI de 260.000 millones de dólares y el ingreso per cápita es el más alto de la región con 15.000 dólares y el Uruguay con apenas 3.3 millones de habitantes tiene un PBI de 50.000 millones y un ingreso per cápita de 14.000 dólares.

Area de negocios al lado de un hotel de categoría en Santiago de Chile.

Y entre estos dos países está geográficamente la Argentina con 41 millones de habitantes, un PBI de 470.000 millones de dólares y un ingreso de 11.000 dólares por persona. Es indiscutible que por su mercado interno y capacidad de exportación de granos es la segunda potencia regional después de Brasil, pero por su elevada inflación que extraoficialmente llega al 30% anual, la gestión gubernamental basada en decretos y poca transparencia y rendición de cuentas en el Congreso y la presión expresa e implícita hacia los medios que no son afines al gobierno, han provocado que su situación política sea inestable e impredecible y sea poco propicia a nuevas inversiones y negocios.

De todos modos, con sus matices políticos y económicos, la gran mayoría de los países han logrado reducir la pobreza y ampliar la clase media que es la que ha provocado un boom del consumo. Hay países como el Perú que en estos 20 años han logrado incrementar el ingreso per cápita en un 300%.

Por otra parte, viendo los datos de la CEPAL (2011), a la región han llegado el 10% de las inversiones extranjeras directas valorizadas en 150.000 millones de dólares; de los cuales el 40% ha sido destinada a Brasil con 66.000 millones U$S, a México con 19.400 millones, Chile ha recibido 17.200 millones, Colombia 13.200 millones y el Perú 7.600 millones.

Y en Centroamérica y el Caribe, Panamá está a la cabeza con 2.700 millones, Costa Rica con 2.100 millones y la República Dominicana con 2.700 millones de dólares. El informe del organismo mencionado indica que el 46% del monto son reinversiones de las utilidades que han obtenido las empresas transnacionales lo que refleja la confianza y las oportunidades que auguran a corto y mediano plazo; aunque, tampoco hay que olvidar que esto puede mermar por los cambios económicos de Europa, la política financiera de los Estados Unidos y demás factores exógenos.

Sin embargo, más de la mitad de las inversiones extranjeras directas están dirigidas al sector de los recursos naturales, el 36% al de servicios y solo el 7% a la industria manufacturera (excepto México y algunos países centroamericanos y del Caribe ocupan el 40% del total). En tal sentido, la presencia extranjera no necesariamente se trasluce en más empleos ni en transferencia de tecnología y conocimientos para el desarrollo industrial de los países receptores. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) alerta esta falencia y considera que además de entrenar los recursos humanos técnicos urge capacitar a ejecutivos y directivos de empresa de la región.

El mayor inversor es Estados Unidos con el 18% del total pero si tomamos por región es la Unión Europea y dentro de ella España ocupa el 14% (dirigido al sector eléctrico, bancario y demás rubros). Y Japón ocupa el 8% y su interés se centra en proyectos mineros y del sector automotriz. Y la otra particularidad es la presencia china en proyectos de infraestructura y energéticos y de las firmas transnacionales de Chile (11.800 millones de U$S), México (9.800 millones) y Colombia (8.300 millones), entre otros.

No hay duda de que hay un ambiente propicio para las inversiones pero hay desafíos como el de tener que mejorar la productividad laboral, la calidad laboral y la escasez de técnicos e ingenieros en los rubros donde están llegando estas inversiones. Tampoco hay que olvidar que todos estos países tienen retrasos en el acondicionamiento de las infraestructuras, deben combatir la inseguridad y la corrupción administrativa y política y más que nada mejorar la calidad institucional para que las políticas públicas de desarrollo tengan coherencia y racionalidad.

En el caso de Brasil más allá del elevado “costo laboral y tributario” la verdadera preocupación está en el trabajo informal de casi la mitad de los trabajadores. Esta situación irregular que no permite cobrar impuestos ni los aportes a la seguridad social de la parte patronal como de la obrera es algo común en casi todos los países latinoamericanos y un enorme desafío para fortalecer las arcas del Estado. De lo contrario, se corre el riesgo de que otros países acudan a lo menos complicado como las retenciones (impuesto a las exportaciones) que aplica Argentina a los granos y demás productos exportables. Si bien puede ser una medida extraordinaria para ciertas emergencias, la experiencia enseña que ofrece poca transparencia y promueve el manejo discrecional del poder ejecutivo. Algunos medios señalan que el Paraguay también estaría evaluando esta alternativa para mejorar la recaudación y elevar el margen presupuestario.

Hoy en día aunque la región tenga un desempleo promedio bajo, del 6.8%, eso no significa que pueda haber más empleo y mucho menos de calidad. La realidad es que sigue habiendo 15 millones de desempleados y la tasa de parados de los jóvenes supera el 16%. El salario mínimo aumenta a razón del 4.5% anual pero si eso no es acompañado con más productividad laboral limitará el poder adquisitivo.

A pesar de muchas mejoras observadas la desigualdad social de América Latina es la más elevada y perversa del mundo, pues aunque haya surgido una clase media emergente el estrato de más alto en ingresos se ha enriquecido mucho más con el agravante de que las expectativas de los primeros ha aumentado de sobremanera y eso está provocanado obviamente, como se percibe en muchos países, más demandas sociales y económicas que generan fricción social y hasta política. Las protestas en Chile (estudiantes), Brasil (trabajadores por los aumentos de los servicios públicos), Perú, etc. son algunas de las manifestaciones de descontento que pueden adquirir un matiz mayor si no se da respuestas más rápidas y contundentes, algo que el sistema político al parecer no está preparado pues los reclamos por mejoras en las infraestructuras, escuelas, hospitales y todos los servicios sociales en general, implican una erogación presupuestaria enorme.

Dentro de este auge económico con las contradicciones inherentes que existen en la región, principalmente los nikkei brasileños de Japón, unos 120.000 (21.000 con el plan de retorno del gobierno de Japón y el resto por propia cuenta), han regresado a su país entre los años 2009 y 2012. Un grupo de estos retornados han venido solicitando la anulación de la cláusula de no reingreso por tres años al Japón y después de ciertas presiones y un juicio contra el Estado han logrado que a partir de 15 de octubre pasado (2013) volver a este país bajo determinadas condiciones y con el visado (certificado de elegibilidad) obtenido previamente en Brasil.

Se podría que es un indicador que a pesar de los índices de crecimiento y desarrollo del Brasil algunas familias anhelan retornar al Japón. Se han dado cuenta que allí los empleos no muy calificados son mal remunerados, la protección social es baja y como lo indica un informe del PNUD la inseguridad y tasa de criminalidad (robos y asesinatos) ha aumentado gravemente en este último decenio.

Son dilemas que deben afrontar los migrantes nikkei latinos aunque por otro lado se observa un interés de las pymes japonesas en invertir en Sudamérica. Diversos programas de apoyo de la JICA y de JETRO están ofreciendo la alternativa de acercar económicamente ambas partes. Habría que ver cómo se irán perfilando estas iniciativas pues el Japón desea canalizar estos programas a través de las redes de los empresarios y dirigentes nikkei para justamente aminorar los riesgos que existen en la región.

Seminario de Negocios Agrarios en Asociación con la Comunidad Nikkei, organizado por JICA y el Ministerio de Agricultura, Forestación y Pesca de Japón, 2013.11.12, Tokio.

Referencia:

JETRO-Estadísticas http://www.jetro.go.jp/world/cs_america/

Revista America Economia http://www.americaeconomia.com/

CEPAL http://www.eclac.cl/

Artículo de JETRO Sensor http://www.jetro.go.jp/world/cs_america/reports/07001170

JICA http://www.jica.go.jp/activities/schemes/priv_partner/news/20131023.html

 

© 2014 Alberto J. Matsumoto

economy Latin America

Sobre esta serie

El licenciado Alberto Matsumoto encara las distintas facetas del Nikkei en Japón. Desde la política migratoria sobre la inserción al mercado laboral del inmigrante hasta su inculturación a las costumbres y lenguaje japonés a través de la educación primaria y superior. Analiza la vivencia interna del Nikkei latino con su país de origen, su identidad y su convivencia cultural personal y social en un contexto cambiante de globalización.