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Los nikkei de América Latina y los nikkei latino

El softpower de los nikkei – Ante todo lo deben ser en su propio país

Este concepto de softpower fue creado en el año 2004 por el profesor Joseph Samuel Nye, Jr., politólogo norteamericano de la Universidad de Harvard1, a fin de diferenciarlo del poder duro (hard power) que se manifiesta esencialmente en lo militar y económico. Para Nye el softpower son los valores sociales, la cultura, la política diplomática, etc., que permiten fortalecer el entendimiento y la comprensión mutua y facilita que otros tomen como referencia esos valores y conductas para generar más confianza en la sociedad internacional. Es un modo de persuación para no usar discrecionalmente el hard power, pero no deja de admitir que es un complemento de este y en su reciente obra ya habla de un mix de estos dos poderes con la denominación “smart power”.

Grupo de Estudios “Softtpower y Construcción de Paz”, de la Universidad de Nanzan. 2010.06, Conferencia del entonces Embajador argentino Daniel Polski. Con alumnos de grado, de posgrado y profesores.

En Japón también se aprecia mucho el uso de la palabra softpower pero no lo toman tanto como un complemento del hard power. Consideran poder blando las expresiones culturales como el manga, el animé, o sea los componentes del fenómeno“Cool Japan”. Creen que a través de estos elementos pueden dar a conocer el Japón, fomentar la simpatía hacia ellos y promover más la venta de los productos y servicios culturales. Desde luego, es un buen complemento de la diplomacia pública pero en ocasiones pecan de ingenuos porque el mundo no solo se mueve en base a la persuación, a la admiración o los buenos deseos.

Dentro de este contexto, el razonamiento es que los japoneses y sus descendientes, los nikkei, también son considerados o pueden ser parte del softpower de Japón y del país donde residen por los logros y la conducta que observan.

Lo que no hay que olvidar es que solo con el softpower y el poder de comunicación de estos elementos, sean actitudes y valores culturales, tradiciones, etc. alcanzar determinados objetivos, sea como persona individual, organización empresarial o entidad pública. Es necesario un buen complemento entre ambos poderes de manera adecuada y dentro de una estrategia coherente.

Por otra parte, el profesor Kenji Watanuki de la Josei Kokusai University, experto en comunicaciones y en el estudio de las relaciones con Francia, señala la importancia de los atributos individuales para ser un recurso humano global y en una de sus obras dice: ¨ el softpower es algo que atrae a los demás, personas y países, y el softpower comunicacional es el uso de ese softpower para tomar iniciativas o llevar a cabo los esfuerzos para un objetivo en común. Y la fuerza o impacto de un softpower depende del sustento cultural y las tradiciones que tiene o ha heredado un pueblo¨2.

En base a este razonamiento, es posible y a veces evidente que el Japón no ha sabido aprovechar adecuadamente su softpower, un poco porque las nuevas generaciones no conocen las tradiciones ni su propia historia y, por otro lado, porque no están formados para decidir en qué momento es conveniente ejercer y expresar su propio softpower. No se tienen que conformar con el manga o el animé, sino que deben asumir que su belleza estacional y su naturaleza, las particularidades culturales e históricas de cada región o pueblo, su forma de trabajo comunitario y su cohesión social, son también elementos claves que conforman el softpower. A pesar de cierto deterioro en las conductas sociales, en ocasión del Terremoto y Tsunami de Tohoku (2011.03.11), el pueblo japonés demostró ante el mundo una conducta que para muchos países del mundo es envidiable. Esa admiración y el respeto que generan es indiscutiblemente un softpower de Japón. Lo mismo se puede decir de los logros de los atletas olímpicos o de los investigadores que han sido galardonados con el Premio Nobel.

 

Barrio Chino de Yokohama. Más allá de la existencia de fricciones en lo político y diplomático, este barrio es una importante presencia gastronómica cultural de China en su conjunto y ellos hacen un gran esfuerzo para mantener esa presencia como softpower dentro de la sociedad japonesa.

Volviendo a los inmigrantes japoneses y sus descendientes, según el momento y el país que han llegado y la forma en que emigraron (como colonos organizados, de manera particular o familiar, si fueron destinados al agro o se instalaron desde un comienzo en centros urbanos, etc.), su grado y forma de integración social difiere. Y desde luego, los avatares políticos, económicos y sociales del país donde se instalaron, ha sido determinante en el desarrollo de esas comunidades nikkei.

Aun viendo los casi millón y medio de nikkei en el Brasil, en todos los países, no ocupan ni el 1% de la población total. Sin embargo, desde el primer inmigrante japonés, no dejaron de pensar en su patria, en sus costumbres y tradiciones, en el idioma y en la cultura, y lo han transmitido con pasión y gran esfuerzo a sus hijos. Esa conducta, esa disciplina y esa dedicación se ha ido transformando en un capital social de esa sociedad y en un valor admirado y respetado por todos. Obviamente, esto también es indiscutiblemente un softpower del Japón que con los decenios es un nuevo softpower del país donde viven.

Pero, aún así siempre hay un tema de preocupación. En sociedades con tanta desigualdad social e inequidad como la latinoamericana el éxito de un grupo de personas (de una etnia minoritaria por así decirlo) puede significar recelos y envidias que pueden implicar actitudes discriminatorias y de segregación. En este siglo de historia migratoria, no son pocos los casos que han sido objeto de esos rechazos poco fundados y será por eso que aún sus descendientes tienen un perfil bajo, al menos en líneas generales, y tratan de no llamar mucho la atención ni ocupar responsabilidades de mucha exposición mediática. Además, por sus particularidades culturales y habilidades del que son identificados, al menos en Brasil se dice que los nikkei son más aptos para ocupar cargos de apoyo a los políticos o de la alta burocracia que ser alcalde o gobernador.

Festival do Japao, San Pablo, Brasi. 2007.08, Junto a abogadas nikkei argentinas (Dra. Gabriela Yoshihara y María Teresa Komatsu y Yoko Nishimura de la Japanese American National Museum-JANM.

De todos modos, los nikkei de tercera y cuarta generación tienen otras conductas y afinidades y los que prestan interés por el país de sus ancestros prefieren las expresiones culturales del “Cool Japan” y no tanto los valores y las tradiciones del Japón profundo, en parte por la poca o nula comprensión del idioma, por no haber viajado o estudiado en Japón y más que nada por los mismos cambios que han ido asimilando la colectividad nikkei en sí. Son generaciones que no conocen bien el pasado histórico de sus padres o abuelos y a la vez han disfrutado de un nivel de vida y de educación que les ha permitido ver otras fronteras que despiertan mayor interés.

Por otra parte, en esta última década, los medios digitales de comunicación y abaratamiento de los pasajes de avión han permitido que muchos jóvenes de distintos países se puedan ver y compartir experiencias. Dos o tres décadas atrás eso no era posible, al menos para la gran mayoría.

Dentro de este contexto se ha dado una mayor interrelación con los no nikkei donde es muy posible que surgan nuevas relaciones y modalidades de colaboración mutua cuyos resultados puedan transformarse en un “softpower local híbrido”, por decirlo de alguna manera. Vale decir que muchos de estos jóvenes organizan eventos culturales y deportivos, reuniones y seminarios, donde participan nikkei de diversos países de la región y la otra particularidad es que en estas actividades participan gente nativa por el interés que despierta el idioma y la cultura japonesa del “Cool Japan”.

En el mundo hay unos 2.5 millones de nikkei de los cuales 1.6 millón viven en América Latina3. Y en esta región también es apreciado el animé y el manga, el J-Pop y la gastronomía japonesa. Es por eso que las instituciones nikkei que han sabido organizar cursos y actividades culturales tienen ahora una mayor estabilidad económica por ofrecer estos servicios. Sin ser muy conscientes de ello algunos o algunas institucones se han transformado en comunicadores del softpower japonés. Igual, no hay que dejar de mencionar que el hecho de que sean asociaciones nikkei no es suficiente condición para asegurar el éxito de los cursos pues si no son capaces de ofrecer un buen contenido con instructores de calidad, pierden la “clientela” de manera inmediata. Además, si no ofrecen transparencia en la gestión y no los remuneran bien, la gran mayoría fracasa o no perdura4.

Librerio El Ateneo de Buenos Aires. Es una de las mejores librerías de Sudamérica y tanto por su construcción edilicia, por su exquisitez, es un fiel reflejo del poder cultural de la Argentina. Más allá de las vicisitudes políticas y económicas, este tipo de presencia cultural también es un softpower de un país.

En el relevamiento realizado en instituciones nikkei del Perú y la Argentina se ha podido apreciar que los jóvenes, si bien gustan de comunicarse por internet y la red social facebook, combinan muy adecuadamente los métodos análogos de relacionarse personalmente. Cuando existen objetivos precisos o puntuales el uso de estos medios digitales permite transmitir y recibir una gama amplia de información, eventos y opiniones, en el idioma que fuere, al y desde Japón, hacia o desde el exterior y hacia o desde determinados grupos o asociaciones.

Japón posee un softpower que para muchos es envidiable pero no posee una estrategia donde combine adecuadamente los demás ingredientes económicos, comerciales, tecnológicos y diplomáticos. Encima los que tienen esa responsabilidad en los ámbitos institucionales no son muy habituados al uso de estas redes sociales y justamente por esa conducta poco intercactiva los contactos con el exterior se ven muy limitados. Priorizan los riesgos de tener que responder a temas que no conocen o prefieren no tocarlos porque argumentan que no es de su competencia. Es una de las tantas actitudes hacia dentro o para atrás que se observa en la sociedad japonesa y es por eso que van perdiendo espacio y presencia a nivel mundial.

Los nikkei del exterior pueden serlo, si lo desean, buenos comunicadores del softpower de Japón; aunque, el deber primero está en transformarse en un softpower respetado por su propia sociedad. Desde luego, estos recursos puede ser de utilidad al Japón pero no siempre podrán responder a los anhelos y necesidades de las empresas e instituciones japonesas. Algunos señalan que los nikkei pueden facilitar la presencia de firmas japonesas en los ámbitos económicos y culturales, pero para ello los nikkei deben estar muy bien preparados para tal tarea y sentir que esas responsabilidades generan diversas satisfacciones. Y por otro lado, la contraparte japonesa debe entender que la sola relación consanguínea no es garantía de una relación provechosa pues ellos también deben ganar su lugar ante los nikkei. Es un esfuerzo mutuo para un beneficio recíproco.

Notas:

1. Durante la Administración Clinton ocupó el cargo de Presidente de la National Security Council y luego ha sido subsecretario de Defensa. Es un internacionalista que ha influído en diversos aspectos de la diplomacia norteamericana. En el 2009 ha recomendado a la Administración Obama el uso del “smart power” en las relaciones exteriores de este país.

2. Su obra más importante es “Softpower Comunication – Japón visto desde Francia”, 2007, Ed. Gakumonsha. Profesor en Josei University: http://www.jiu.ac.jp/profiles/49ff6e.html

3. http://www.jadesas.or.jp/aboutnikkei/index.html

Además de los que viven en la región, desde esa misma región han venido como trabajadores desde finales de los ’80 hasta llegar a 280.000 (Datos, Dic.2011). Tampoco hay que olvidar que hay 20.000 nikkei de origen filipino.

4. Los directivos de las instituciones nikkei han y siguen brindando sus servicios de forma ad honorum pero eso no quita que deban organizarse mejor, ofrecer transparencia y racionalidad en sus actividades.

 

*Nota del autor: Este artículo se ha basado en el paper publicado en el Capítulo 14 titulado “Los nuevos medios sociales y la comunicación del softpower – desafíos para las comunidades nikkei de América Latina” (solo en japonés), publicado en la obra “Softpower – el poder desde adentro y los estímulos para la Paz”, ASAKA, Sachie, 2012, Ed. Korosha.  http://www.ic.nanzan-u.ac.jp/LATIN/kanko/softpower.html

© 2013 Alberto J. Matsumoto

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Sobre esta serie

El licenciado Alberto Matsumoto encara las distintas facetas del Nikkei en Japón. Desde la política migratoria sobre la inserción al mercado laboral del inmigrante hasta su inculturación a las costumbres y lenguaje japonés a través de la educación primaria y superior. Analiza la vivencia interna del Nikkei latino con su país de origen, su identidad y su convivencia cultural personal y social en un contexto cambiante de globalización.