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Acerca de su padre, Yoshitaro AMANO – Los recuerdos de su hija Hamako - Parte 2 de 4

Parte 1 >>

“Please, come in”

Cuenta Hamako que, “mi padre salía mucho, casi todas las noches, pues tenía reuniones de negocios, conferencias, etc. Cuando a veces nos veíamos sentía que era una persona de otro lugar”. Al parecer no estaba casi nunca en casa.

Hamako también vivió en esa casa de Kugenuma unos cuatro años pero su encuentro y relación con Schneider, su marido, fue algo totalmente fortuito. Un día, mientras regresaba del oftalmólogo de Kamakura, en la plataforma de la estación mientras esperaba el tren, esa persona le dio conversación porque quería charlar con alguien. Era un oficial de inteligencia militar y estaba asignado en Japón porque hablaba el idioma japonés. Hamako, como se había graduado en un colegio religioso, hablaba un poco el inglés.

Schneider estaba por ir a Enoshima. Entre conversación y conversación decidieron ir juntos a dicho lugar y pasaron un lindo momento entre los dos. Quedaron en verse en dos semanas en la estación de Kamakura y se despidieron.

Sin embargo, dado que fue invitada a pasar unos días en la casa de su empleada doméstica, Hamako envió una carta a Schneider, al hotel Daiichi de Marunouchi donde se alojaba, manifestando su intención de “terminar con todo” y que “no la espere en la estación”.

Después de pasar un par de días en la casa de su empleada, a pocos días de su regreso observa que la carta que había enviado había retornado. No encontraba una explicación a eso y comprendió que le había causado molestias. Inmediatamente, tomó esa carta y ella misma se dirigió al Hotel Daiichi para discuparse.

Schneider estaba sumamente enojado. Le dijo: “Te estuve esperando todo el día en Kamakura”, y además agregó, “Si realmente te quieres disculpar, dado que justo pensaba ir al parque Ueno a ver los cerezos, si me acompañas te perdono”. Y así comienza la historia entre los dos.

Luego, Hamako comienza a trabajar en la NHK, donde Schneider era oficial de censura (todavía Japón estaba bajo ocupación norteamericana) y con la ayuda de una nikkei llamada Naito continúa su relación con él. Tiempo después, Schneider queda dado de baja del ejército y se regresa a los Estados Unidos, aunque aquí también la señora Naito la sigue asistiendo para que Hamako pueda seguir comunicándose con su novio. Y en 1948, dos años después de haberse alejado de Japón Harry retorna y visita la casa de los Amano, en Kugenuma.

En este primer encuentro de Schneider con AMANO es donde también se refleja la personalidad y calidad humana de Amano, pues Hamako recuerda con mucha precisión ese momento.

Hamako cuenta que dado que estaba mi padre le pedí que lo viera pero mi padre se rehusó. Le señalé que estaba en la entrada de la casa, pero mi padre insistió que se regrese. Hamako le contestó que no podía hacer eso, y he allí que AMANO le dice: “Entonces iré yo para que se vuelva a su casa”.

No hay que olvidar que AMANO era muy patriota y que cuando comienza la guerra es deportado a los Estados Unidos y luego lo hacen retornar a Japón en un barco de intercambio. Por ende, no tenía una buena impresión sobre los norteamericanos.

Hamako esperaba en el despacho de su padre pero escuchaba que en la entrada ambos estaban hablando o discutiendo algo. Sentía miedo y no se atrevía a decir nada. Solo esperaba. Y de pronto,  su padre le dice a Schneider “please, come in” (entre, por favor).

Y de allí, cuenta Hamako que “ambos se amigaron”.

Dado que en esta entrevista también estaba presente el mismo Schneider le pregunté qué había pasado. Y me contestó lo siguiente: “Le dije a su padre que había venido para solicitar la aprobación de casarnos”. Hamako, si bién habían pasado más de 60 años le dice: “eeeh, que le dijiste de entrada eso?¨, sin poder ocultar su asombro.

Schneider pensaba que AMANO podría recibirlo con una espada en mano y termine matándolo, pues tenía ese temor (no había pasado mucho tiempo desde la finalización de la guerra); pero, como él tuvo una actitud caballerezca y auténtica, AMANO pudo ver la actitud honesta de Schneider y aceptó su propuesta.

Hamako también dice, “Mi padre tenía una gran intuición para ver a la gente, si era bueno o no tan bueno. En ese primer contacto podía ver sus cualidades. En tal sentido, creo que pudo apreciar la honestidad de mi marido”.

En la entrevista supe que Hamako y Schneider se cartearon durante dos años. Y el 18 de diciembre de ese año 1948 se casaron. Hamako dice: “Desde que nos casamos, mi padre nos brindó de todo, un cuarto anexo solo para nosotros dos allí en la misma casa, alimentos, etc.”.

Siempre me había dabo vueltas en la cabeza por qué Hamako se había casado con Schneider. Desde luego, era innegable la personalidad de su marido pero para que ella haya tomado esa decisión debía de haber algo más, pensaba. Y cuando tuve su respuesta, me quedé impactado y a la vez pude apreciar la imagen de AMANO, su persona, su grandeza. 

Hamako me cuenta lo siguiente: “Mi padre, al comienzo pensaba que yo me relacionaba con los extranjeros como las demás chicas, sin pensar en nada. Pero en la obra de mi padre, Waga Toraware no Ki (Relatos de mi cautiverio), al leerlo de nuevo yo mismo pude comprender mejor el por qué del enojo de mi padre cuando vió por primera vez a quien iba a ser mi marido. Ya habían pasado dos años de la finalización de la guerra y se veían casos de mujeres japonesas que habían tenido hijos con soldados norteamericanos, pero se podría decir que eran muy pocos los casos de parejas felices. Había casos que por interés económico llegaban a esas situaciones. Cuando trabajaba en el canal, mis compañeros de trabajo tampoco dejaban de expresar su preocupación por mi posible matrimonio con un extranjero. Y allí, yo pensé, dentro de ese contexto, por qué no ser la feliz número 1 por casarse con un extranjero”.

Han pasado 64 años y Hamako me dijo haciendo una retrospectiva de su vida, “ Eran tiempos de mucha escasez pero emocional y espiritualmente fueron épocas que me dieron muchas satisfacciones”.

Hamako y su marido Harry Schneider, en su domicilio.

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© 2012 Yukikazu Nagashima

family Shin-Issei war bride Yoshitaro Amano