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Los nikkei de América Latina y los nikkei latino

El sobreendeudamiento de las familias latinas en Japón

Desde noviembre de 2008 hasta mediados del 2009, quien escribe, ha tenido la posibilidad de dar charlas de orientación por solicitud de las asociaciones de peruanos y municipios de la zona Kanto (Tokio y alrededores) y Tokai (Nagoya, Shizuoka, etc.). Por una lado ha sido para reforzar la metodología de atención a los extranjeros en las secciones de ayuda que poseen los municipios y por otra para brindar información más precisa sobre lo cotidiano en la vida social 1.

En junio se ha realizar un taller de capacitación de intérpretes y consejeros de extranjeros con la presencia de un abogado experto en temas de insolvencia.

 

Lo sorprendente es que muchas de las preguntas se centraron en problemas de sobreendeudamiento o dificultades en los pagos de las deudas contraídas, pues, muchas familias peruanas, bolivianas, etc, no solamente tenían retrasos en los pagos de la cuota mensual del crédito hipotecario o de la compra de un vehículo, sino que muchos estaban endeudados, sea para pagar las deudas mencionadas o para cubrir faltantes de caja, con los bancos y financieras en créditos rápidos de altas tasas de interés o con tarjetas de crédito. Para colmo, algunos habían caído en las trampas de prestamistas usureros y ya estaban, de hecho, en situación de bancarrota personal 2.

Los funcionarios y consejeros de extranjeros de los municipios y asociaciones internacionales señalaron que por ser temas muy complejos solo daban una orientación básica para derivarlos a abogados o tramitadores judiciales llamados "shiho shoshi" que están autorizados a reprogramar deudas ante los bancos y financieras o a tramitar la quiebra individual ante los tribunales (Se deja constancia que son tramitadores y no abogados. Pueden tramitar pero no gestionar ni negociar ni buscar caminos de reconciliación (quita y reducciones de la deuda) con el juez dentro del tribunal como sí lo hace el abogado).

Es grato comprar un carro nuevo, pero no se puede obtener todo de una sola vez.

A pesar de las limitaciones en analizar estos casos se ha podido identificar algunos comportamientos del por qué algunas familias están en esta situación: a) Han comprado casa y auto a crédito, cuyos valores superan totalmente la capacidad de pago; b) Para evitar atrasos y multas por las moras se han endeudado en los bancos vía crédito rápido (ginko loan card) o con tarjetas de crédito que permiten retirar efectivo hasta cierta cantidad estipulada según el record de compras o depósito; c) Al acumular varios meses de retraso las deudas en capital e intereses han superado el 40% del valor total de la compra, principalmente cuando se trata de autos y muebles. O sea, una “pequeña deuda” de 300.000 a 500.000 yenes al año ya están en situación de cuasi-insolvencia3.

Por otra parte, viendo un poco las causas de estas familias se puede afirmar que han llevado un manejo finacieron doméstico poco planificado y que las compras que van de una casa o apartamento, vehículo y electrodomésticos, muebles, etc, sus valores son excesivamente caros y superan toda capacidad de pago. Si bien es cierto que en los últimos años el mismo gobierno ha promovido créditos hipotecarios a personas y familias de 3 a 4 millones de yenes de ingreso anual, vaya a saber cómo y bajo qué modalidades (algunos señalan que las inmobiliarias han "facilitado" constancias de ingresos con valores inflados o sea adulterados), muchos latinos han adquirido casas que superan el 800% de sus ingresos, pues en muchos casos son de 30 millones de yenes.

Desde hace 7 ú 8 años se ha alertado en los medios escritos y digitales de la comunidad para evitar estas situaciones de sobreendeudamiento, dando cuenta de algunas premisas básicas como el que "el valor de una casa no supere el 500% del ingreso anual del jefe o jefa de familia y no de los dos", "pagar un adelanto del 20 al 30% del valor total", "que la carga financiera del crédito a pagar mensualmente esté del 25 al 30% del ingreso", " que el plazo del crédito sea de 25 ó 30 años para dejar un margen de negociación posterior en caso de dificultades en los pagos", etc. Es indudable que las familias latinas que ahora están en dificultades han hecho oídos sordos de estas recomendaciones y por eso están en una "mini subprime" similar a millones de familias norteamericanas que han perdido todo, y no hace falta ser un experto para diagnosticar que están a un paso de la bancarrota personal.

Es necesario saber ahorrar para consumir saludablemente.

Desde luego, está también la negligencia del que presta pero a pesar de que se cruzan información entre las financieras, bancos y firmas emisoras de tarjetas de crédito, la calificación a un crédito es por esa compra en particular y no del total de lo que compran en meses o en un par de años por lo que al no existir impedimentos de alto riesgo otorgan el préstamo.

Ante la insolvencia algunos optan a la ligera el camino de la bancarrota judicial (jiko hasan), pero además de lo complejo que es la solicitud y la presentación de pruebas si los acreedores no aceptan la sentencia esa deuda queda pendiente y las deudas públicas en impuestos y cuotas del seguro de salud y jubilación no son eximidas. Por lo tanto, las deudas no desaparecen en su totalidad y quedan impedidos en acceder a nuevos créditos de todo tipo, incluyendo el escolar, dejando un sabor amargo en la familia y en algunos casos deudas pendientes a los hijos que están logrando la mayoría de edad. No hay que olvidar que ni la muerte del deudor elimina las deudas pues la herencia afecta a bienes y deudas4.

La crisis ha destapado este tipo de situaciones y en forma rápida y cruel ha mostrado una vez más la importancia de un manejo cauto de los ingresos de la familia y una proyección a futuro más realista y conservador.

Notas:
1. Las charlas se realizaron en Yokohama, Nagoya, Yamato, Hadano, Utsunomiya, Isesaki, Hamamatsu, y en toda ocasión las inquietudes y preguntas sobre deudas ha ocupado un lugar importante.
2. Esta situación se ha percibido en base a las preguntas y en casi todas las ciudades se ha visto este fenómeno.
3. La tasa de interés de un crédito hipotecario ronda del 2 al 3% anual y si optan por una tasa fija los 30 ó 35 años podría rondar del 4 al 5%. En el caso de la compra de un vehículo a cuotas estaría del 4 al 6% por un plazo de 6 a 8 años. Y en las compras con tarjeta de crédito si la compra es a cuotas la tasa anual es del 12 al 15% y si retira efectivo del 7 al 15%, y si se producen moras en los pagos de esos retiros la multa supera el 30%. Si se trata de prestamistas usureros la tasa anual estaría al 29% y por cada retraso puede llegar a aplicar un penalty del 40% anual.
4. Lo recomendable es que consulten con un abogado experto en estos temas para evitar problemas dentro de la familia, abandono de hogar de uno de los cónyuges o dejar deudas a los hijos. No es que los hijos tengan una responsabilidad solidaria pero los apremios económicos generan situaciones en donde los menores deben resignar de ir a la secundaria superior (koko) para buscar trabajo y ayudar a la familia.

© 2009 Alberto J. Matsumoto

dekasegi economy nikkei in japan

Sobre esta serie

El licenciado Alberto Matsumoto encara las distintas facetas del Nikkei en Japón. Desde la política migratoria sobre la inserción al mercado laboral del inmigrante hasta su inculturación a las costumbres y lenguaje japonés a través de la educación primaria y superior. Analiza la vivencia interna del Nikkei latino con su país de origen, su identidad y su convivencia cultural personal y social en un contexto cambiante de globalización.