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Los nikkei de América Latina y los nikkei latino

Chile y los nikkei de Chile

Después de mi breve estadía por Bolivia, a principios de setiembre de 2009, llegué, también por primera vez, a Santiago de Chile.

El principal puerto de Chile, Valparaíso.

Aquí en Japón, se conoce bastante sobre Chile por sus vinos, por el salmón y otros productos de mar que ya es usual verlos en las grandes cadenas de supermercados y tiendas especializadas de productos extranjeros. Por mi trabajo como intérprete y luego como consultor, desde los ’90 he prestado mis servicios, ocasionalmente, en la Oficina Comercial PROCHILE de Tokio y he podido ver, un poco más de cerca, cómo trabajan los hombres de negocios y del gobierno chileno. En líneas generales son ordenados, de cumplir los horarios de visitas, de ser estrictos en los costos y los informes de marketing, de colaborar entre el sector público y privado y elaborar estrategias a mediano plazo, etc. Este tipo de conducta ofrece tranquilidad y confianza a la contraparte japonesa porque, además, son perseverantes y coherentes en su accionar, sea en las degustaciones y seminarios que organizan para introducir sus productos. Desde luego, los chilenos no son japoneses, pero tienen una racionalidad que en un mercado tan exigente como Japón ofrece resultados.

Una suculenta Primavera de Mariscos, en Viña del Mar.

A modo ilustrativo, Chile tiene una superficie dos veces al de Japón. Al norte tiene los importantes yacimientos de obre y al sur, en la región patagónica, la pesca y el turismo que son sus principales industrias. Su población es de 16.600.000 habitantes y solo en el área metropolitana viven unos 6.700.000, la tercera parte. El PBI es de 170.000 millones de dólares y el ingreso per cápita es el más elevado de América Latina, de unos 12.000 dólares. Es un país exportador por excelencia pues ronda los 66.000 millones y el 10% de esa cifra va dirigida a Japón, ocupando el tercer lugar como país cliente después de China y los Estados Unidos. No solo exporta minerales, salmón y vinos, sino también productos derivados de la madera, carne porcina y demás productos alimenticios elaborados. En setiembre de 2007 ambos países firmaron un Tratado de Libre Comercio (en Japón figura como EPA-Economic Partnership Association) y eso ha permitido estrechar aun más las relaciones comerciales y las posibilidades de desarrollo y cooperación económica1.

Dentro del incremento comercial, pero en servicios, hay un aumento de turistas japoneses a Chile, unos 15.000, según datos del 2008, principalmente a las Islas de las Pascuas como destino preferido de luna de miel de las parejas jóvenes2. Tal vez, hasta llegar a destino, muchos japoneses no se percatan que es territorio chileno porque van via Tahiti, Australia o Nueva Zelandia.

Y la ciudad capital, Santiago, al igual que muchas ciudades de la región, muestra sus estilos coloniales dentro de los edificios modernos del mundo de hoy, con la enorme diferencia que en las calles hay bastante orden en el tránsito e higiene pública, algo difícil de ver en otras ciudades latinoamericanas. La puntualidad de los metros y autobuses, principalmente de media y larga distancia, es digno de elogio. En el autobus a Viña del Mar pude apreciar que en el visor electrónico aparece la velocidad en que circula para demostrar que conducen con precaución.

Económicamente es un país que ha logrado un estandar muy elevado dentro de los parámetros regionales y su transparencia en las operaciones y cumplimiento de los contratos internacionales es reconocido por todos. Y en lo político, se destaca por su alto grado de institucionalidad, estabilidad y continuidad en las políticas públicas. Desde luego, tienen temas pendientes como el mejoramiento social de los sectores de menores recursos y marginados, mejorar el acceso a una buena educación, etc.; sin embargo, muchos de los objetivos trazados se han ido cumpliendo.

Por otra parte, en este país no existen colonias de migrantes japoneses como las hay en Bolivia, Argentina o Brasil. Los que han llegado, ya hace más de 100 años, han sido por iniciativa particular y se han asentado según sus posibilidades y circunstancias. Son pocos, unos 2.500, incluyendo a sus descendientes. Justamente por ser escasos en números y no estar en colonias se han dispersado y se han integrado mejor a la sociedad local. Los nikkei, muchos, son exitosos en sus profesiones y actividades y, al parecer, llevan una vida social tranquila y muestran esa conducta racional, propia de los japoneses, que caracterizan a los chilenos en general. Tanto las asociaciones que poseen y las actividades culturales que desarrollan son para fomentar el conocimiento de la cultura y el idioma japonés hacia los chilenos e implícitamente a los nikkei, pues estos en número son pocos.

Reunión amena y buena comida con nikkeis de Chile

Sin embargo, en la Convención Panamericana Nikkei celebrada en Montevideo (sept. 2009), han mostrado una participación muy activa, tanto en los preparativos como en la presencia misma en la Convención, pues junto a la Lic. Yoko Nishimura de Discover Nikkei, de la Japanese American National Museum-JANM, han hecho diversas presentaciones en un panel.

En el tema migratorio en general, siempre han habido chilenos que se han ido a la Argentina y otros países, pero hoy, por su desarrollo económico, son muchos los migrantes limítrofes que llegan a Chile y, según las estadísticas de Migraciones, son unos 310.000 los que residen regularmente3.

Y con respecto a los nikkei dekasegui en Japón, según datos de Migraciones de Japón (2008), son 735 los chilenos registrados, de los cuales un poco más de 500 estarían en las categorías de visado que pueden tener los nikkei, aunque eso no significa que todas estas personas trabajen en el sector manufacturero en calidad de operarios como los peruanos y brasileños nikkei4.

Conocer Chile es ver una faceta diferente de América Latina, de lo que puede, un país dentro de dicha región, realizar y lograr, y de descubrir un colectividad japonesa diferente al resto de los países.

Los insobornables CARABINEROS.

Notas:
1. http://www.jetro.go.jp/world/cs_america/cl/basic_01/  Informac.sobre Chile, JETRO
   http://www.chile.or.jp/ Embajada de Chile en Japón
   http://www.mofa.go.jp/mofaj/area/chile/index.html  Cancillería de Japón
   http://www.cl.emb-japan.go.jp/index_j.htm  Embajada de Japón en Santiago

2. http://www.jnto.go.jp/jpn/tourism_data/visitor_data.html  Agencia de Turismo de Japón
No significa que los 15.000 japoneses que van a Chile van a las Islas de Pascuas, pero las agencias estiman que de 5.000 a 7.000 van a dicho destino.

3. http://www.extranjeria.gov.cl/estadisticas_mig.html  Minist.Interior Dpto de Migración
Los extranjeros con visado son 310.000, de los cuales 110.000 son peruanos, 60.000 argentinos, 22.000 bolivianos, etc. Desde el 2002, en cinco años ha registrado un incremento del 170%. Las estadísticas señalan que el 64% viven en la región Metropolitana y trabajan en tareas no muy calificadas. En esta región ocupan el 6% de la población total, cuando el promedio nacional es del 1.8%. En el caso de los peruanos el 65% son de sexo femenino. En situación irregular se estima que hay unos 100.000 extranjeros, de los cuales unos 20.000 serían de nacionalidad peruana.

4. Según los datos de Migraciones de Japón, a diciembre de 2008, están registrados 735 chilenos, de los cuales 278 tienen residencia permanente, 90 son cónyuge o hijo de nacional japonés (estarían los nissei) y 176 tienen el visado de permanencia a largo plazo (donde estarían los sansei), etc. Y en cuanto a los japoneses en Chile, se estima en 500 a 600, aunque en el Censo del 2002 están registrados 790.

© 2010 Alberto J. Matsumoto

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Sobre esta serie

El licenciado Alberto Matsumoto encara las distintas facetas del Nikkei en Japón. Desde la política migratoria sobre la inserción al mercado laboral del inmigrante hasta su inculturación a las costumbres y lenguaje japonés a través de la educación primaria y superior. Analiza la vivencia interna del Nikkei latino con su país de origen, su identidad y su convivencia cultural personal y social en un contexto cambiante de globalización.