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Los nikkei de América Latina y los nikkei latino

La 49º Convención Nikkei y de los Japoneses del Exterior y el rol de los universitarios nikkei del Japón

Una Convención que ha prestado especial interés a los nikkei de Japón

Con casi 300 participantes, de los cuales 132 han sido de diversos países donde han emigrado los japoneses, el pasado 2 de octubre ha culminado la 49º Convención Nikkei y de los Japoneses del Exterior. Como todos los años, el primer día ha sido la ceremonia oficial donde se pudo contar con la presencia del Príncipe Akishinomiya y la Princesa Kiko, lo que permitió llenar de mucha emoción a todos los presentes y principalmente a aquellos que habían retornado al Japón después de cierto tiempo ha sido mucho mayor. También se realizó la Sesión Ordinaria dando cuenta de las principales actividades de la Fundación Kaigai Nikkeijin Kyokai. Y el segundo día en la Reunión de los Representantes cada entidad ha expuesto sus inquietudes, proyectos y aspiraciones, como se suele realizar en estas ocasiones; aunque, desde hace más de 10 años el tema de los nikkei dekasegui que trabajan en el Japón, la mayoría oriundo de América Latina, es también motivo de atención. El profesor Masato Ninomiya del Brasil, experto y reconocido académico nikkei en esta temática, ha sido siempre el expositor de los diversos problemas que afectan a los dekasegui desde los inicios, y quien escribe también ha intentado aportar algunas apreciaciones sobre el tema y desde hace unos años preside el panel donde un funcionario del Departamento de Empleos para Extranjeros del Ministerio de Trabajo, Salud y Bienestar Social expone sobre la situación y la visión que se tiene desde gobierno en dicha materia. Y desde el año 2006, en forma paralela a esta Reunión de Representantes, se está realizando una Reunión de Jóvenes (Youth Kaigi) compuesto por los becarios nikkei que están estudiando en el Japón 1.

Alberto Matsumoto en la Reunión de Representantes (Foto: J. Alberto Matsumoto)

Ya es de conocimiento público que los nikkei dekasegui que están en el Japón desde la reforma a la Ley de Migraciones de Japón en 1990 pueden trabajar sin limitaciones y tienen un visado preferencial por su ascendencia. Muchos viven en ciudades y pueblos de los centros industriales y, de hecho, han formado comunidades donde pueden conseguir casi todo lo que necesitan para vivir como si estuvieran en su propio país. A pesar de las ventajas del visado la realidad es que por sus limitaciones en el manejo del idioma y la escasa capacitación en los rubros donde laboran son ubicados en tareas duras y peligrosas (en Japón se lo llama "3 K" - kitanai, kitsui, kiken) de las industrias automotrices, de autopartes, de procesamiento de alimentos, etc.

Hasta antes de esta crisis económica mundial eran considerados sectores con escasez de mano de obra, aunque la relación laboral siempre ha sido precaria y de contratación indirecta. A este efecto han sido y siguen siendo los más vulnerables a los ajustes de personal que se dan en este tipo de situaciones o en las reestructuraciones del sector.

A pesar de todo, los "dekasegui", como ellos mismos se llaman, han ido consolidando un perfil de permanencia a largo plazo y no son pocos los que han comprado viviendas en este país. Desde luego que con esta crisis no se puede saber a ciencia cierta cuántos son los que se van a quedar y los que se regresan, e incluso la incertidumbre para los que se van es si pueden encontrar o no algún trabajo más o menos adecuado en su propio país. Dentro de este contexto se ha podido apreciar la presencia de jóvenes nikkei, hijos de dekasegui, que con mucho esfuerzo están llegando al nivel universitario. Algunos llegaron a Japón a edad muy temprana junto a sus padres y otros nacieron en estas tierras y desde su infancia, salvo en el ámbito familiar, el hábitat ha sido la misma sociedad japonesa.

Los "nikkei" que se han criado y educado en Japón

En la Convención la peruana sansei Tracy Chavez, estudiante de la Universidad de Kansai (Osaka), ha sido la que ha informado sobre los resultados de la Reunión de Jóvenes. Y otras dos jóvenes brasileñas, también sansei, Patricia Shimano y Flavia Chiemi Yanase han comentado sus experiencias personales desde que llegaron al Japón a los 9 y 10 años, respectivamente. Ambas ingresaron al 4º grado de la primaria en una escuela pública japonesa sin saber casi nada el japonés, e incluso en aquellos tiempos no existían los programas de apoyo para facilitar el aprendizaje del japonés y orientar adecuadamente a los padres. Sufrieron hostigamientos, burlas e incomprensiones, la mayoría producto del no conocimiento de las costumbres sociales y normativas escolares. Sin embargo, con esfuerzo y empeño llegaron a la secundaria superior (koko). Si bien no hay estadísticas muy fiables se dice que apenas el 10% de los adolescentes latinos llegan a esta instancia educativa y menos de esa mitad logran egresar.

A pesar de que ni se conocían y vivían en prefecturas diferentes, ambas tuvieron la posibilidad de participar en un concurso de oratoria en inglés (eigo speech contest). Ganaron el primer premio y eso les permitió ganar respeto del entorno y confianza en sí mismas. Flavia ingresó a la Universidad y ahora está en su tercer año. Su aspiración es trabajar en las Naciones Unidas y algún día ser también docente universitaria. Para costear los gastos de la Universidad todavía suele trabajar eventualmente en una fábrica y hace todo tipo de trabajos para aliviar la carga de los padres y pagar el crédito escolar. Y Patricia, después de superar la muerte de su madre ha seguido trabajando hasta que este año logró ser contratada por la Asociación Internacional de Nagoya como personal asistente para trabajar en los programas de ayuda a los niños extranjeros. Ella conoce lo complejo que es el problema pero quiere brindar su experiencia en beneficio de otras familias brasileñas y que los padres estén mejor orientados que cuando ella era niña y adolescente. Ambas, suelen dar charlas y conferencias en japonés como en portugués y eso motiva y anima a las familias latinas que tienen dudas en cómo educar a sus hijos en este país 2.

Que este tipo de testimonios hayan sido presentados en esta Convención es un síntoma de que en este hito del Centenario de la Inmigración Japonesa al Brasil se preste un poco más de atención a los nikkei latinos que viven y se están desarrollando en el mismo Japón. Desde el auditorio hubo también una propuesta de que para el 50º Convención a realizarse el año que viene se incorpore o haya un capítulo sobre los Nikkeis de Japón.

Lo ideal sería que dentro de este ámbito de intercambio de ideas los jóvenes becarios nikkei estrechen sus lazos con los nikkei latinos que han estudiado en Japón desde la niñez o que directamente han nacido en este país. Los becarios podrán acceder a un conocimiento más profundo de la sociedad japonesa a través de los segundos y éstos podrían transmitir a la región y al mundo la cultura, la historia, las tradiciones, los conocimientos del Japón de una manera diferente a como se ha hecho hasta ahora. Ambos se han educado en sistemas educativos diferentes pero el idioma japonés es la lengua que les enseñaron los padres y abuelos a los primeros, y para los segundos es el idioma del aprendizaje y de progreso en esta sociedad. El español y el portugués también son un nexo y si bien no todos son bilingues los acerca mucho más porque tienen un pasado no muy lejano en común.

Es muy posible que los nikkei latinos de Japón por el tema de la inserción laboral adopten la nacionalidad japonesa, pero en algún momento redescubrirán que la patria “furusato ” de sus padres es el Brasil, el Perú o la Argentina, y ese lazo emocional puede llegar a ser, para algunos, un elemento más para abrir nuevas fronteras.

Flavia Yanase (ICU-International Christian University) y Patricia Shimano (Nagoya Kokusai Center (Foto: J. Alberto Matsumoto)

Recursos humanos que el Japón podría capitalizar

La economía mundial se ha globalizado y el movimiento de las personas de un lugar a otro es cada vez más intenso por las facilidades y los bajos costos del transporte aéreo. Dentro de este movimiento están los jóvenes que vienen a estudiar y los que vienen a trabajar, aunque en este último no son pocos los que vienen en familia y sus hijos estudian en el país donde emigran. Aquí en Japón ocurre lo mismo con miles de familias latinas y si bien la desescolarización y el abandono escolar de algunos, principalmente entre los brasileños, es un problema irresuelto, todavía son muy pocos los que ingresan y terminan la secundaria superior (koko). Aun así ya se perciben casos muy interesantes de jóvenes que ingresan a carreras universitarias y de posgrado.

Los estudiantes extranjeros que estudian en el Japón la gran mayoría proceden de los países asiáticos y de América Latina es de apenas el 1%. De los 127.000 jóvenes solo un 10% recibe una beca completa para sus estudios y gastos de estadía. En el caso de los descendientes de japoneses nikkei que vienen a través de algún programa (Mombusho, JICA, Prefectura, Nihon Zaidan, etc.), sea para cursos de perfeccionamiento o carreras de grado y posgrado, casi la totalidad recibe alguna beca3 . Sin embargo, los hijos de dekasegui acceden a los estudios superiores con el ahorro y crédito escolar de los padres y con lo que obtienen de trabajos eventuales que los mismos jóvenes realizan mientras estudian. Compiten de igual manera con el 90% de los estudiantes extranjeros que estudian en el Japón para hacer alguna carrera de grado o de posgrado y con los japoneses.

Tracy y Flavia son un ejemplo de este duro contexto y es de entender que por el esfuerzo que están realizando, por la dura experiencia que han pasado y por las “agallas” que tienen van a demostrar un perfil profesional y personal muy interesante que vale la pena hacer un seguimiento, pues muchos jóvenes de padres dekasegui pueden tomar estos ejemplos para que sus hijos terminen por lo menos la secundaria y vayan a una escuela de especialización técnica (senmon gakko).

Ambas estudiantes han visto lo bueno y lo no tan bueno de esta sociedad, pero saben también todas las posibilidades que hay, están mucho más informadas que los que vienen solo a estudiar, y saben de las necesidades que tienen las empresas y la sociedad, las carreras y especialidades que pueden tener futuro, etc. Es casi seguro que están pensando lo que pueden ofrecer en el Japón y en el mundo por su descendencia cultural, por su nacionalidad de origen y por la diversidad de pensamiento que poseen. Son conscientes también de las limitaciones que tienen, pero no hay duda de que irán abriendo nuevos caminos en esta sociedad que no sabe bien cómo integrar ni aprovechar lo diferente.

En el caso de Patricia, si bien no ha seguido una carrera universitaria, ya está brindando lo mejor de sí en su nuevo trabajo y es muy posible que desde esa institución semipública retroalimente lo que aprenda a su comunidad. Y algunos puedan que redescubran el país de sus padres (Brasil, Perú, etc.) y busquen alguna actividad fuera de Japón o simplemente desarrollen sus cualidades profesionales sin entrar en estas consideraciones culturales y emocionales 4.

Un tema que preocupa es si la sociedad y las empresas japonesas puedan o no capitalizar estos recursos humanos. No son pocas las empresas que todavía siquiera tienen un sistema de promociones y ascensos justos para los extranjeros y siguen contratando a graduados y posgraduados de manera muy precaria y poco transparente. De todos modos, muchos jóvenes, principalmente del Asia, saben que en las empresas de este país pueden aprender mucho y acumular experiencias paraa daar un salto cualitativo posterior.

Se vienen tiempos muy difíciles y casi nadie está exento de los desafíos que implica vender sus cualidades, sus virtudes y su formación académica. Los hijos de dekasegui que terminan una carrera universitaria tienen la posibilidad de ofrecer muchas cosas si han sabido aprovechar bien su tiempo para incorporar conocimientos y experiencias y matizarlo con la diversidad que poseen.

En esta 49º Convención se puede decir que los estudiantes becarios nikkei (nikkei ryugakusei) y los universitarios hijos de dekasegui se han juntado por primera vez en un ámbito público y han podido compartir sus orígenes y sus desafíos.

Estudiantes nikkei que participaron también en el “Youth Kaigai”.(Foto: J. Alberto Matsumoto)

Notas:
1. http://www.nikkeiportal.com/youthkaigi/
Aquí se podrán apreciar las conclusiones de las 3 reuniones del “Youth Kaigi”. La expositora Tracy Chavez estudia en la Facultad de Economía de Kansai Daigaku. Ahora recibe una beca de la Nihon Zaidan y preve seguir estudios de posgrado.

2. Web de Nagoya Kokusai Center. Actividades en las que trabaja Patricia Shimano.
http://www.nic-nagoya.or.jp/japanese/tabunka_kyosei/index.htm
Acerca de las exposiciones de Patricia y Flavia están en el Informe elaborado por la Kaigai Nikkeijin Kyokai, editado en noviembre del 2009, pág. 51 al 53.

3. Artículo de Alberto Matsumoto sobre “Los estudiantes becarios nikkei en Japón”, Discover Nikkei, Junio 2008.
http://www.discovernikkei.org/journal/article/2519/ (está en castellano)

4. Nota de Alberto Matsumoto publicado en el boletín Nikkejin News Nº 93, Marzo de 2008, Columna Chikyugi.
Título: “Kokusaiteki na jinzai ikuseiwo mezasu tameno nikkeijin tachino Nihon ryugakuwo kangaeru”.
http://www.jadesas.or.jp/publication/03news093.html#chikyugi (solo en nihongo)

© 2009 Alberto J. Matsumoto

Sobre esta serie

El licenciado Alberto Matsumoto encara las distintas facetas del Nikkei en Japón. Desde la política migratoria sobre la inserción al mercado laboral del inmigrante hasta su inculturación a las costumbres y lenguaje japonés a través de la educación primaria y superior. Analiza la vivencia interna del Nikkei latino con su país de origen, su identidad y su convivencia cultural personal y social en un contexto cambiante de globalización.