Elija un idioma principal para aprovechar al máximo nuestras páginas de la sección Artículos:
English 日本語 Español Português

Hemos realizado muchas mejoras en las páginas de la sección Artículos. ¡Por favor, envíe sus comentarios a editor@DiscoverNikkei.org!

Cuando un japonés intenta obtener la ciudadanía americana (IIº Parte)

>> Iº parte

“Jamás he pensado que soy norteamericana”, dice la profesora Yoshiko Yamaguchi que dirige el curso de ciudadanía en el Pioneer Center del barrio Little Tokio de Los Angeles. Es el único curso en japonés en este distrito para los japoneses de la posguerra llamados “shin-issei”, quienes muchos de ellos adoptaron la nacionalidad norteamericana. La misma profesora Yamaguchi posee la ciudadanía americana pero sigue pensando y sintiendo como japonesa “shin-issei”.

Entre las ventajas de haber obtenido la nacionalidad de dicho país ella señala:
(1) De tener derechos políticos y por ende el derecho a votar.
(2) De tener más facilidades en la administración de los bienes familiares.
(3) De poder solicitar y tramitar la ayuda pública por subsistencia (SSI-Supplement Social Security).
(4) De trabajar en los organismos públicos federales como así también a nivel estatal y municipal gozando de los mismos derechos de ascensos y promociones.
(5) De llamar a su pareja, a sus padres e hijos y vivir en familia en los Estados Unidos.

También se tienen ventajas en los trasplantes de órganos y algunas consideraciones en cuestiones judiciales y solicitud de becas.

De las personas japonesas que pude entrevistar y han obtenido la ciudadanía muchos lo han hecho por la razón (2) y el (5). Muchos quieren asegurar sus bienes y propiedades que es fruto de mucho esfuerzo y sacrificio y evitar que las leyes e impuestos discriminatorios para los no ciudadanos afecten negativamente los intereses de sus hijos. Una señora con 18 años viviendo en los Estados Unidos señalaba que había conocido una amiga que por ser extranjera se le facturó el impuesto a la herencia mucho más que a un ciudadano americano, y por no poder pagarla tuvo que dejar la casa a un precio de miseria. Es por eso que dicha señora tramitó la ciudadanía norteamericana más que nada por sus hijos y evitar ese tipo de experiencias amargas. Otra persona con 35 años en los Estados Unidos con residencia permanente se preguntaba qué podía pasar con su casa cuando fallezca, por lo que después del examen decidió hacer el Juramento para obtener la nacionalidad norteamericana.

Otra japonesa con 25 años de residencia estaba preocupada por su madre que vivía sola en Japón. Pensó en regresar al Japón pero toda su familia, su marido y sus hijos ya están asentado en los Estados Unidos y es poco realista retornar entre todos al Japón. Pero para que su madre pueda vivir en los Estados Unidos era necesario que ella tuviera la ciudadanía norteamericana. Casos similares hay muchos y no son pocos los japoneses que deciden tramitar la nacionalidad por estos motivos.

Otras razones son por los engorrosos trámites en el ingreso y salida del país, pues aun teniendo la residencia permanente deben permanecer más de la mitad del año en los Estados Unidos, al menos ese es el requisito básico. Si se observan muchas salidas y reingresos al país pueden ser objeto de controles rutinarios más rigurosos en los aeropuertos.

Un tema que preocupa a los japoneses radicados en este país es la jubilación. Si bien son meros rumores, se ha escuchado por ahí que los extranjeros con residencia permanente puedan que reciban un valor menor al momento de jubilarse que los ciudadanos con plenos derechos, aun teniendo los mismos años de aporte. A este efecto, por obvias razones algunos japoneses están pensando seriamente adoptar la nacionalidad norteamericana.

En la Iº Parte he señalado que el porcentaje de aprobación del exámen para la ciudadanía es alto y por ende no es difícil tramitarla. El gobierno norteamericano tiene el propósito de incrementar patriotas y es por eso la existencia de todas estas facilidades en la obtención de la nacionalidad. De hecho, cuando cursan las clases para la ciudadanía los mismos extranjeros van sintiendo un mayor sentimiento de patria hacia este país y comienzan a tomar más conciencia de ello. Entre las entrevisadas me decía que: “Antes, nunca había pensado que yo era norteamericana pero desde que comencé a estudiar para el examen siento un mayor apego y afecto por este país”. Otro japonés me dijo: “ Antes, no prestaba atención a las elecciones presidenciales, pero ahora veo todos los debates y siento que la política está íntimamente relacionada a mi vida cotidiana”. En ambos casos se percibe un aumento de conciencia como “ciudadanos americanos”.

A pesar de los derechos y las seguridades que van adquieriendo estos nuevos ciudadanos, y desde luego cambios en sus conciencias y en la manera de sentir el país, los “shin-issei” siguen, en muchas ocasiones, sin poder definir algunas cosas sobre su futuro. He podido apreciar familias que me han dicho “toda la familia son norteamericanos”, “hemos comprado las tumbas para cuando fallezcamos”, etc, pero otras familias han señalado su preocupación por los elevados costos de la medicina y me han dicho “dado que el costo médico en los Estados Unidos es sumamente costoso desearía vivir cuando me retire en Japón”, y algunos otros por no querer perder el pasaporte japonés no ocultaron sus sentimientos y me han dicho “aun pienso que no es necesario la ciudadanía”. Si bien parecería que los japoneses que adoptan la ciudadanía americana dan un paso decisivo para quedarse en el país, las incertidumbres y los sentimientos son muy diversos.

Yo mismo, en unos años más, podré, si deseo la nacionalidad norteamericana, tramitarla, pero honestamente no sé que hacer. Nosotros nacimos en un país donde no se admite la doble nacionalidad y me pregunto por qué la perdemos si nacimos de padres japoneses. Jurídicamente, si adoptamos la ciudadanía americana se nos anula la japonesa, ¿pero dejamos de ser japonés/sa?

La respuesta es mucho más difícil que el examen oral para la obtención de la ciudadanía norteamericana donde el 90% logra su aprobación.

© 2008 Yumiko Hashimoto

citizenship green card Japanese shin issei